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Inspeccionaron la finca donde se sospecha que hubo trata de personas

Esta mañana la Divisón de Trata de Personas de la Nación y funcionarios de Derechos Humanos de la provincia realizaron una inspección ocular en la finca de Cuadro Benegas a raiz de una denuncia que ingresó en los Tribunales federales por un posible caso de trabajo esclavo.

El procedmiento es parte de la investigación que inició la Fiscalía Federal que por ahora no imputó a ninguna persona en la causa por trata de personas y malos tratos.

Mientras se realizaba el operativo, que contó con la presencia de efectivos de la Policía Federal, apareció el dueño de la finca, que se prestó a colaborar con los funcionarios allí presentes.

Por ahora la investigación sigue su curso normal y habrá nuevas diligecias para determinar qué sucedió en ese lugar. Fuentes confiables señalaron que "se están juntando las pruebas, entre ellas un video que filmó un vecino donde el hombre que alquilaba la finca discutía con la esposa de un trabajador".

En tanto la subsecretaria de Trabajo labró infracciones y multas al dueños de la finca por falta de registración de los empleados que allí trabajan.

La causa

La semana pasada la Subsecretaría de Trabajo de la provincia denunció en el Juzgado federal un presunto caso de trabajo esclavo, luego de un operativo que se realizó en una finca ubicada en El Vencedor al 4000, en el distrito Cuadro Benegas.

El operativo nació luego de una denuncia que realizaron algunos vecinos de la finca, que advirtieron, inclusive con un video de los sucedido, que un hombre era castigado y obligado a trabajar en el predio.

En este sentido, UNO de San Rafael dialogó con un trabajador de la finca –se reserva su identidad–, quien confirmó que “dos hombres y una mujer obligaban a un disminuido mental a realizar tareas pesadas en el lugar”.

Según esta versión, “todo comenzó después de los feriados del Carnaval cuando el dueño de la finca, junto con un amigo, una mujer y la presunta víctima, llegaron al predio”.

Después de unos días y tras una tormenta de granizo, el testigo relató que “habrían obligado al incapacitado a recoger la fruta que se cayó de las plantaciones y después de la tarea lo golpearon a cintazos y lo desnudaron”.

El cuadro se completó por la noche cuando este grupo de personas comenzó a gritar y a correr por toda la finca mientras aumentaba el volumen de la música.

Vecino hastiado

Esta situación, según el trabajador, despertó el enojo de otro vecino, quien habría filmado un video donde se mostrarían los malos tratos hacia el discapacitado e incluso con la mujer que los acompañaba.

Unos días más tarde el trabajador y su familia, que viven en la misma finca pero en otra casa, sufrieron amenazas por parte de estas tres personas que según este mismo relato “estaban descontroladas”.

Uno de los integrantes del grupo habría matado un cordero y mientras se desangraba amenazó con hacerles lo mismo al trabajador y a su familia.

Esta situación colmó el vaso y cuando uno de los vecinos se enteró de lo que ocurría en el interior de la finca denunció el hecho en la Subsecretaría de Trabajo.

Después del operativo, que no tuvo éxito porque el grupo ya había abandonado la finca, se confirmó que el dueño había viajado a otro departamento y que su amigo había caído preso por una medida pendiente con la Justicia local.

Aparentemente fue denunciado por el daño a un automóvil y esa causa y un hurto previo fueron los argumentos para que un juez de instrucción ordenara la detención del mismo.

El detenido estuvo internado por orden del juez desde el 2 hasta el 8 de febrero en salud mental del Schestakow.

Allí conoció a un hombre discapacitado mentalmente que es paciente ambulatorio del nosocomio y trabó una relación de amistad.

Cuando el magistrado, tras un informe pericial de psicólogos, ordenó su externación, este hombre quedó al cuidado del dueño de la finca, quien fue el que lo retiró del hospital.

Los primeros indicios en la investigación, que se lleva a cabo en la Justicia federal, indican que “a estos dos hombres se les sumó la víctima y una mujer, que sería la novia de la persona con problemas psiquiátricos”.

Ahora el juzgado a cargo de Ariel Puigdéngolas ordenó una serie de diligencias para resolver el caso.

El trabajador y su familia ya fueron citados y testimoniaron en la causa, mientras que el dueño de la finca y su amigo estarían internados en dos establecimientos psiquiátricos.

UNO de San Rafael reserva las identidades de las personas involucradas porque el hecho se encuentra en una fase primaria de investigación.

Antecedentes psiquiátricos

El amigo del dueño de la finca donde ocurrieron los hechos que relató uno de los trabajadores que cumple tareas en ese lugar tiene serios antecedentes psiquiátricos.

El hombre quedó internado el 2 de febrero cuando la Fiscalía Correccional determinó que “en una causa por hurto a un familiar esta persona no podía asumir las consecuencias de sus actos”.

Aparentemente este hombre sufre de trastornos bipolares que le ocasionaron un cuadro de excitación psicomotriz paranoide.

Por este motivo, la fiscalía por orden de un juez decidió su internación en el área de salud mental del hospital Schestakow.

Allí ingresó el 2 de febrero hasta que el 8 recibió la orden de externación.

Durante su internación, donde fue tratado con sales químicas, el paciente conoció a un hombre disminuido mentalmente que suele atenderse esporádicamente en este lugar.

El 5 de febrero se produjo un hecho que llamó la atención de los enfermeros y que está relacionado con los delirios místicos que tendría esta persona.

Ese día, el internado quemó la ropa de su nuevo amigo, lo “exorcizó” y lo “bautizó”.

Después del incidente, se aceleró el tratamiento del paciente, que se calmó hasta el día en que se retiró del hospital.

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