Hay situaciones en que la realidad supera la ficción y lo que ocurrió en Bowen es una prueba fehaciente.
En un insólito hecho, la policía informó que le robaron a la policía. Esta vez el blanco de la delincuencia fue la Comisaría 46 en el distrito del Este alvearense.
Durante la madrugada ingresaron como panchos por su casa por el portón que da acceso al patio de la seccional y se robaron tres motos. Dos eran parte de un secuestro en un procedimiento policial donde desmantelaron un desarmadero, mientras que la otra es una moto 110 cc que utilizan en la dependencia para trámites administrativos.
Por estas horas todo el personal está abocado a dar con los vehículos sustraídos.
El certero golpe se perpetró durante la noche, aunque no pueden dar por el momento demasiadas precisiones sobre el horario porque, según fuentes policiales, el agente de guardia nunca sintió el más mínimo ruido que pudiera llamar la atención.
Los delincuentes actuaron con cautela pero no debieron superar grandes obstáculos para perpetrar el atraco. Como la comisaría está en pleno centro de Bowen, flanqueada por la delegación municipal y frente a la plaza principal del distrito, el portón metálico que permite ingresar al patio solamente tenía colocado el pasador.
Con sigilo, los ladrones retiraron el pasador y como si nada ingresaron a la dependencia, tomaron las motos y desaparecieron.
El comisario Modesto Bravo, titular de a dependencia, no dio demasiadas precisiones sobre lo ocurrido pero confirmó el insólito robo.
Además de estar abocados a la resolución del robo, también iniciarán una investigación interna para delimitar las responsabilidades del personal que estaba de guardia.



