Ricardo Flores Abrego (24) escapó el martes del penal de Boulogne Sur Mer. Habría tenido apoyo interno

Imputarían a penitenciarios por favorecer una evasión

Por UNO

La fuga ocurrida este martes en el Penal de Boulogne Sur Mer, y que tuvo como protagonista al reo Jonathan Ricardo Flores Abrego (24), fue considerada como una "falta gravísima de sus custodios", por el director del Servicio Penitenciario provincial, Eduardo Orellana.

El funcionario manifestó además que "espera directivas de la Inspección General de Seguridad que está investigando si la fuga contó con la complicidad de algún penitenciario".

Y es que los pesquisas entienden que resulta materialmente imposible que Flores, hijastro de un ex efectivo policial, haya podido evadir la custodia si esta hubiera estado en su puesto de control como correspondía. El Pabellón 6 de donde escapó estaba a cargo de seis penitenciarios y no se descarta que alguno de ellos haya mirado a un costado en el preciso instante en que el procesado por homicidio simple en grado de tentativa haya roto los barrotes,escalado un muro y bajar hasta calle Plantamura para huir.

El sector donde estaba Flores debía estar bajo estricto control pero parece que "algún agente faltó a la cita", afirmaron.

Este hecho movilizó en el acto al personal de la Inspección General de Seguridad, quien se expediría con probables sanciones en las próximas horas. Estas consistirían en el pase a disponibilidad de los efectivos si se prueba que hubo connivencia con el hecho. Ya tomaron varias testimoniales y revisaron la celda de donde se esfumó el preso. No se excluye la intervención del fiscal de Capital en turno al momento de ocurrir el hecho, Cecilia Bignert, quien podría imputarlos de favorecimiento a la evasión -la pena es de 1 mes a un año de prisión- teniendo en cuenta que les podrían aplicar el incumplimiento de los deberes de funcionario público.

De ser así, los agentes sospechados de dejar escapar a Flores podrían ser indagados por estos dos delitos en las próximas horas. Por el momento la guardia que debía estar controlando el pabellón 6 se encuentra de descanso dado que trabaja 24 horas por 48 pero ante estos acontecimientos las autoridades del penal ya deben haber reformulado la nueva custodia que se haría cargo el viernes.

El escape

El martes a la madrugada llovía copiosamente sobre la Capital y esto debe haber sido considerado como el momento oportuno por Flores para salir del penal. Para ello además de romper las rejas utilizó un gancho que habría arrojado sobre el muro que da a la calle Plantamura y posiblemente a través de una soga alcanzó el techo y saltó al vacío. Total -según su criterio-, esto iba a pasar desapercibido porque los truenos y relámpagos habrían sofocado cualquier tipo de ruido que pudiera alertar a los guardias. Esto siempre con el beneficio de la duda de que no hayan contribuido a que el sujeto escapara sin demasiadas complicaciones.