La investigación por la muerte de Alan Villouta (20), ocurrida el sábado en el Acceso Sur cuando fue atropellado en Guaymallén, tuvo un giro inesperado.
Ahora el sospechoso quedó imputado por homicidio simple con dolo eventual y podría ir a la cárcel.
Alejandro Verdenelli (43), el empresario que escapó tras arrollar al joven, estaba acusado de homicidio culposo agravado por darse a la fuga, por lo que estaba en condiciones de ser liberado.
El fiscal Carlos Torres le modificó la acusación a homicidio simple con dolo eventual (8 a 25 años de pena), en base a que una cámara de seguridad lo habría captado ebrio.
El GPS de su camioneta habría registrado exceso de velocidad en el hecho.



