Por Alejandro Gamero
El fiscal especial Bancalari allanó un departamento donde funcionó una firma sospechada y que hace 8 meses está alquilado a un particular que no tiene que ver con la causa.
El caso contra Luis Lobos y un polémico allanamiento de la Justicia
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El dueño de una panadería terminó siendo víctima de las investigaciones por fraude que la Justicia lleva adelante contra el ex intendente de Guaymallén, Luis Lobos, cuando la policía, por orden del fiscal especial Juan Manuel Bancalari, le allanó el departamento rompiéndole la puerta y revisando todos sus efectos personales a pesar de que no tenía nada que ver con el caso.
Alberto Tirapu, dueño de una panadería, hace 8 meses que vive en el departamento que alquiló a una inmobiliaria y que antes de que él lo habitara, eran las oficinas de una empresa constructora que tendría contratos de obras con la Municipalidad de Guaymallén durante la gestión de Lobos, los que están bajo investigación. Los detectives, con la orden del fiscal especial Bancalari, llegaron hasta allí para allanar el domicilio. Ante la presencia policial, que llamó la atención, la inmobiliaria le avisó a Tirapu que estaba la policía. “Le dije al de la inmobiliaria que iba para allá con las llaves y el contrato de alquiler, que me esperaran porque estaba a cinco cuadras”, contó Tirapu a Diario UNO.Tras lo cual se lamentó: “Pero no hubo caso, ni esperaron, no tardé nada, pero cuando llegué ya habían roto la puerta y estaban adentro del departamento, no me dejaron entrar hasta que terminaron”. El afectado expresó que “la verdad no entiendo por qué siguieron si cuando entraron nomás se dieron cuenta de que no funcionaban oficinas allí y ellos estaban buscando documentación”.Tanto la policía como el fiscal habían sido advertidos por el hijo del dueño de la constructora, que vive en el departamento de arriba que la propiedad estaba alquilada, lo que no impidió que avanzaran igual. Tirapu señaló que “no sabía que antes habían oficinas ni me interesó saber que funcionó en el departamento. Yo lo alquilé para vivir por inmobiliaria y no creo que haya habido mala intención ni de ellos ni de los dueños”.




