A pocos metros de la casa donde intentó cometer un asalto, en Las Heras, en un sector oscuro, entre dos tachos y con un disparo en el pecho fue encontrado el cuerpo de un asaltante abatido por su víctima de 15 años. En una de sus manos tenía un manojo de alambres, que aparentemente era para maniatar a sus víctimas. Investigan a una peligrosa banda de asaltantes de la zona.Así fue como la Policía encontró al delincuente que junto con otros seis cómplices intentó asaltar a una familia en una casa ubicada en la Ruta 40, en la zona de fincas de El Algarrobal, en Las Heras. Allí estaba un matrimonio, su hijo de 15 años y otros dos más pequeños. El padre de familia había regresado de viaje en la noche del miércoles. Según relataron, pasadas las 22 del miércoles, ingresaron los delincuentes. Ellos estaban rezando en un precario living. Los asaltantes llegaron hasta el lugar en un Ford Escort e ingresaron a la casa por la puerta principal. Amenazaron con armas de fuego a la familia, los tiraron al piso, les gritaron e incluso golpearon a un integrante de la familia. Sin que lo detectaran, el joven de 15 años había tomado la pistola calibre 380 de su padre, y cuando vio la oportunidad disparó contra los ladrones. Tal fue la desesperación de los delincuentes que rompieron una ventana y la puerta para salir de allí, aunque ellos también dispararon contra el chico, quien sufrió una herida en su muñeca derecha, pero las balas de los malvivientes eran de posta de goma.Al llegar la Policía, el joven aseguró que había herido de gravedad a uno de los agresores, por lo que los efectivos buscaron rastros en las inmediaciones, pero sin encontrar nada, hasta que pasada la medianoche hallaron el cuerpo de uno de los asaltantes. Posible vínculoPoco después del violento hecho, cerca de las 22.40, un hombre ingresó al Hospital Central con una herida de bala en su abdomen. Dijo que había sido asaltado en El Algarrobal. Pero los pesquisas lo identificaron de inmediato. Se trata de el Chato Castillo, un reconocido delincuente de Las Heras con antecedentes de todo tipo y con una numerosa familia dedicada a la delincuencia. Incluso tenía pedido de captura. Tiene 25 años, pero policías que conocen sus andanzas aseguraron que es el más peligroso de la familia, e indicaron que es la forma en la que comete este tipo de asaltos. El Chato Castillo quedó internado en sala común del Central bajo custodia policial por ser uno de los principales sospechosos del intento de asalto.
Su cuerpo había quedado a muy pocos metros de la casa donde intentó asaltar. En una de sus manos tenía alambres para atar a sus víctimas.


