Está sospechado en dos expedientes por abuso sexual en Maipú. Las víctimas son sus vecinas. Así y todo, solicitó el beneficio de la prisión domiciliaria pero una jueza ordenó que siga en el penal.

Desde el 21 de abril pasado que Guillermo Darío Munizaga está privado de su libertad. Tres días antes se había radicado una de las dos denuncias que ahora pesan en su contra. Tiene imputados graves delitos.

Uno de los expedientes sostiene que entre 2018 y 2019 abusó a una niña que tenía 14 años y vive frente a su casa. Según la investigación de fiscal Gustavo Stroppiana, las familias tenían una relación estrecha. No sólo los matrimonios eran amigos sino que las hijas también. Por eso la víctima solía ir a dormir a la casa de Guillermo Munizaga.

Hasta que en algunas ocasiones el hombre comenzó a meterse en la cama o perseguir hasta el baño a la adolescente. Según la imputación, el agresor aprovechó esas ocasiones nocturnas para tocarla, manosearla y violarla.

El fiscal sostiene que en otra oportunidad, mientras la madre de la familia trabajaba, Munizaga mandó a comprar a su hija para quedarse sola con la víctima. Allí cometió otro vejamen y luego le dijo “no digás nada porque vas a destruir una amistad de muchos años”.

En tanto que el 21 de enero de 2021, en horas de la tarde, habría cometido un abuso sexual en Maipú pero contra otra vecina, también de 14 años. Según surge de la acusación, Guillermo Munizaga le apoyó sus partes íntimas cuando estaban en una pileta y luego la manoseó en un baño.

El hombre está detenido e imputado por varios hechos de abuso sexual con acceso carnal, gravemente ultrajante y simple. El fiscal solicitó la prisión preventiva y así lo ordenó la jueza Érica Sánchez en la mañana de este viernes.

Para dictar la prisión preventiva la jueza valoró que hay pruebas tales como la declaración de los padres de las víctimas, el informe médico de una de ellas y las entrevistas preliminares de las menores –todavía no declaran formalmente en cámara Gesell-.

La defensa del acusado solicitó que la prisión preventiva sea en forma domiciliaria, pero esto fue rechazado por la jueza. Entre otros argumentos, Guillermo Munizaga quería el arresto en la casa donde actualmente vive su familia, justamente enfrente del domicilio de las víctimas.

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