País Miércoles, 8 de agosto de 2018

Una tensa calma se vivió en la jornada previa a la votación

Un Congreso rodeado por vallas para que las manifestaciones no llegaran a los legisladores es parte del panorama

Rosana Villegas

Enviada especial de Grupo América

Una tensa calma se vivió en los alrededores al Congreso nacional en la jornada previa a la votación de los senadores del proyecto de legalización del aborto. Los senadores mendocinos seguían divididos, luego de que las dos legisladoras Anabel Fernández Sagasti (Unidad Ciudadana) y Pamela Verasay (Cambia Mendoza) manifestaran que apoyarían la legalización, Julio Cobos votará en contra de la legalización del aborto.

Ayer Diario UNO contactó al referente radical a su arribo a Aeroparque, pero el legislador evitó dar a conocer los argumentos de su voto hasta hacer uso de su tiempo en la Cámara Alta. Sin embargo, trascendió que su rechazo no tendría razones confesionales como argumentos.

Las vallas que ayer rodeaban al Congreso y que a las 18 se clausuraron impidiendo que se pasara de un lugar a otro estaban tan cerradas como las posturas que se alzan de un lado y de otro. Es más, varios comercios de la zona bajaron sus persianas a las 18 por temor a sufrir daños en un posible encuentro de fundamentalistas de uno y otro lado.

En el sector verde, que apoya la legalización, flameaban banderas de partidos políticos de izquierda y diversas organizaciones sociales que repetían a cada momento a quien pasase por allí, en el corte de calle Rivadavia, que si apoyaban la interrupción voluntaria del embarazo debían expresarse en las calles, apelando a que esa movilización pueda generar alguna presión puertas adentro del Senado. Para hoy se espera que este sector pueda concentrar allí a centenares de miles de personas, porque saben que si el proyecto es rechazado no podrá volver a tratarse este año.

Del otro lado de la valla, identificados con los pañuelos celestes, otros tantos manifestantes de distintos credos mantenían a fuerza de mate y galletitas la vigilia que llevan adelante desde el miércoles pasado y que promete extenderse hasta que se conozca el resultado de la votación. En ese sector se espera para hoy distintos actos desde el inicio de la sesión, como son la actuación de algunos artistas y hasta la celebración de misas.

En los alrededores del Congreso no faltaron los ingeniosos que copiaron los logos de ambas posturas y trataban de sacar provecho de la situación vendiendo los pañuelos a $50 y los que reponían el agua de termos y ofrecían a quienes se habían mantenido varias horas en vela tentadores sánguches a $100.

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