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La Alcaidía de Junín es un problema no resuelto. Desde hace años que ocupa un amplio espacio en la principal manzana de la ciudad cabecera. A pesar de que se había planeado que fuera trasladada al Palacio Judicial de la zona Este, todavía permanece allí. En ese lugar, con separaciones mínimas, conviven menores de edad y adultos, tanto varones como mujeres.Un proyecto pretende que solo quede allí la Comisaría del Menor y que las personas que están bajo proceso sean alojadas en las celdas del nuevo edificio. Pese a que las condiciones de detención no son buenas, los detenidos allí no se quejan porque ese lugar les permite mayor contacto con sus familias.
El 7 de julio de 1999, mediante Resolución N°864, el entonces ministro de Justicia y Seguridad de la Provincia, Alejando Cazabán, resolvió crear la Comisaría del Menor en el ámbito jurisdiccional de la Jefatura de Policía Distrital III Zona Este.En los argumentos se dijo que el Estado tenía la necesidad de contar con un lugar “para alojar a menores presuntamente autores o víctimas de delitos, garantizando el resguardo de su integridad física, psíquica y social”.El 7 de Agosto de ese año, comenzó a funcionar la Comisaría del Menor en la calle Salvador González 145, de Junín, en pleno corazón de la ciudad.Unos meses después, el 12 de Enero de 2000, el entonces jefe de la Distrital III, el comisario general Juan Carlos Najurieta, dispuso la unificación de Comisaría del Menor y Alcaidía Judicial.Pese a que la convivencia en el mismo edificio de personas mayores con menores de edad, está expresamente prohibido por ley, en ese momento no se objetó la medida y tampoco se cuestionó en los siguientes 15 años.Otra particularidad es que, curiosamente, no obran constancias de la creación de la Alcaidía bajo algún instrumento legal, sino que fue creada por una orden impartida por un jefe policial, con la que se intentó descomprimir las celdas de las unidades policiales, en donde se alojaban a los presos que todavía no estaban imputados o aquellos que estaban alojados allí mientras eran juzgados.Por este estatus difuso por ejemplo, la Alcaidía no es controlada como todas las otras dependencias, por la Inspección General de Seguridad.Es cierto que hay áreas distintas para los menores, y para los hombres y mujeres mayores que están detenidos. Pero aún así, sigue siendo el mismo edificio y, por razones operativas o falta de personal de seguridad, por momentos utilizan las mismas áreas. Por ejemplo, el sector de duchas es utilizado por todos, en distintos turnos.Por esto también es imposible que haya personal de seguridad idóneo para manejar a menores, y varones y mujeres mayores de edad.Allí cumplen funciones 14 efectivos: el jefe de la unidad, su segundo, el responsable de operaciones, el cocinero , el efectivo encargado de archivo o expedientes y quedan tres para guardia, que se reparten también las tareas de chofer y escribiente de guardia.Los detenidos Las personas alojadas allí son menores mayores de 16 años en conflicto con la Ley, y varones y mujeres mayores que esperan ser imputados.Además están aquellos que son trasladados de las cárceles provinciales para ser juzgados o notificados de alguna medida.Si bien la Alcaidía no está pensada para el alojamiento de estos últimos reos, muchos deben pernoctar allí cuando el juicio, cosa que ocurre en la mayoría de los casos, se extiende por más de un día.Las unidades que trasladan detenidos, en algunos casos, llevan y traen a los reos desde Mendoza, día tras día. Pero en muchos casos, por necesidades operativas, directamente los alojan en la Alcaidía.En estos días ha sido un presentado un proyecto ante las autoridades del Ministerio, para que los reos mayores, sean siempre alojados en las celdas del Palacio Judicial de la zona Este y que solo quede en Junín la Comisaría del Menor.Desarraigados Los reos y familiares no se quejan por estar en Junín. La cercanía favorece su contacto. Las familias de personas detenidas en Mendoza, son las que más sufren la distancia. Deben dedicar casi todo el día para visitarlos.En cambio, mientras están en la Alcaidía, este contacto es menos complejo y más fluido.Un funcionario judicial reconoció ayer que en el Este, debido a la población carcelaria que es de la zona “se debería construir una penitenciaría que, seguramente, se llenaría con las personas de la región que están cumpliendo condena. Pero eso requiere de un presupuesto importante y es ilógico imaginar que algún gobierno esté dispuesto a afrontar ese gasto”.



