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Era un militar húngaro. La superación de un hombre que perdió la mano derecha y debió aprender a tirar con la izquierda. El argentino Díaz Sáenz Valiente fue superado en los Juegos de Londres de 1948

El manco de las dos medallas de oro

Lucio A. Ortizortiz.lucio@diariouno.net.arC orría bajo el seudónimo Patoruzú para que una querida tía no supiera que se dedicaba al automovilismo. En 1939 ganó la primera etapa del Gran Premio de Turismo Carretera con llegada en Santa Rosa, La Pampa. También con una Ferrari sport se impuso en Tres Arroyos en 1954 y un año después logró los 1.000 Kilómetros de Buenos Aires, junto con José María Ibáñez. Era el hombre de los tres apellidos: Carlos Enrique Díaz Sáenz Valiente. Había nacido en Mar del Plata el 25 de enero de 1917 y también era muy hábil con las armas. Ganó varios torneos nacionales y en 1947, participó en el 33° Campeonato Mundial de Tiro en Estocolmo, Suecia. En la prueba de pistola rápida a 25 metros, logró el primer lugar con récord mundial (570 puntos).A los Juegos Olímpicos de Londres en 1948, Díaz Sáenz Valiente llegó como favorito, campeón del mundo y poseedor del récord ecuménico. El argentino, antes de comenzar la prueba en el National Shooting Center, de la localidad de Bisley, se encontró con el húngaro Károly Takács (nacido el 21 de enero de 1910), que se dirigía al lugar de la prueba y sólo tenía la mano izquierda, y entonces muy canchero le preguntó: "¿Para que viniste a Londres? El húngaro respondió: "Estoy aquí para aprender".La historia ahora toma rumbo a Hungría, 12 años antes, cuando Károly Takács era invencible en cada competencia con su puntería con la mano derecha. En 1936 sus resultados lo llevaron a ser el mejor de la especialidad, pero el equipo húngaro estaba integrado sólo por oficiales del ejército y Takács sólo tenía el rango de sargento. Se quedó con las ganas de ir a los Juegos de Berlín. El joven militar siguió en el ejército con el afán de escalar rangos. Pero en 1938 una granada defectuosa estalló en su mano derecha antes de ser lanzada. El daño fue total. Sin la mano derecha, Takács decidió que la vida continuaba y su carrera deportiva también. Durante meses entrenó su mano izquierda para que respondiera de la misma forma que lo hacía antes la derecha.Los Juegos se interrumpieron por la Guerra Mundial (1939-1945) y no disputaron en 1940 (Tokio) ni en Londres 1944. Pero le dieron otra oportunidad a los ingleses para organizar los Juegos de 1948. El 4 de agosto del '48 la prueba de pistola rápida (22 milímetros) en 25 metros se realizó en dos rondas de 30 disparos cada una. Cada ronda era de 5 tiros en 6 series. El blanco permanecía a la vista durante 8 segundos en las primeras 2, se reducía a 6 segundos en la 3ª y 4ª series, y sólo a 4 segundos en las dos últimas series. Había un máximo perfecto de 600 puntos. El blanco era la silueta de un hombre de 1,60 metros de altura.

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El campeón del mundo, el argentino Díaz Sáenz Valiente, sumó 571 puntos en los 60 blancos (mejoró su récord mundial), pero el húngaro manco, tiró con la izquierda y sumó 580 puntos para establecer una nueva marca mundial y ganar la medalla de oro. El argentino ganó la de plata y la de bronce fue para Sven Lundquist (Suecia) con 569 puntos. Cuando iban rumbo al podio el argentino recordó la pregunta que le hizo y la respuesta del húngaro, y reconoció al ganador diciendo: "Ya aprendiste lo suficiente", y le dio un abrazo. Fue una lección de vida y de superación del húngaro, que continuó en el mejor nivel y volvió a representar su país en los Juegos Olímpicos de Hensinki 1952, en Finlandia.

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También Díaz Sáenz Valiente (38 años) iba a participar por Argentina y se volvieron a encontrar con Takács entre los 53 competidores de la prueba de tiro de 25 metros con pistola rápida (calibre 22). En el Malmi Shooting Range compitieron el 27 y 28 de julio de 1952, Takács, a los 42 años, completó una puntuación de 579 para ganar su segunda medalla de oro olímpica. Su compatriota Szilárd Kun (578) le ganó el desempate el rumano George Lichiardopol por la medalla de plata y en cuarto lugar con 577 puntos el argentino sólo se llevó un diploma.

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Para Sáenz Valiente, la vida se acabó en febrero de 1956 en un accidente de aviación cuando pilotaba su avión. En cambio, Károly, con 46 años, compitió por 3° vez en los Juegos cuando fue a Melbourne '56 y terminó en 8° lugar.El 5 de enero de 1976 murió y dejó una vida que inspiró libros y videos motivadores. En Hungría es un héroe deportivo y su ejemplo de superación ha servido para que muchos discapacitados se inicien o continúan en las competencias deportivas.

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