Lucio A. Ortiz [email protected] veces es complicado que un goleador defina un partido como su día soñado o elija su mejor gol, porque siempre las conversiones van a estar inmersas en hechos trascendentales. Van a tener un contexto, un campeonato, una definición, un rival, una lesión o una recuperación como para catalogarlo como el mejor gol de su vida. Hasta existirán hechos tristes (una muerte, un accidente) o felices (un nacimiento, un cumpleaños) para señalar el "gol de ese día como un gol inolvidable". Para Gabriel Omar Batistuta, nacido en Reconquista, Santa Fe, el 1 de febrero de 1969, existirán cientos de anécdotas que rodean los goles que convirtió. Cada uno con su contexto en Newell's, River Plate, Boca Juniors, Fiorentina, Roma e Inter y Al-Arabi. Arrancando su carrera en primera división en el club rosarino el 25 de setiembre de 1988 y finalizando en el club de Qatar en 2005. Dejó recuerdos y conquistas festejadas por los hinchas como en su corto paso por Boca Juniors en 1990-1991, con 19 goles en 47 partidos. Aunque en su campaña el color violeta de la Fiorentina es el que le tiñó con más fuerza su estadística personal, salteando sus momentos en la selección Argentina de fútbol. En la Fiore jugó 9 temporadas desde 1991 a 2000, para totalizar 207 goles en 332 partidos. Y sólo en el campeonato italiano de Primera (Serie A) completó 184 goles en 318 encuentros para estar en el puesto 12° de la historia y en el 4° entre los extranjeros más goleadores. Una de esas tardes plena fútbol sucedió el 26 de setiembre de 1998 cuando por la 3ª fecha Milan jugó como local y se encontró con la mejor versión de Gabriel Batistuta. Ganó Fiorentina 3 a 1 con tres goles del argentino. Fue el tercer triunfo violeta, que tenía el puntaje ideal.Batistuta continuó haciendo goles y marcando tendencias en los delanteros de todo el mundo, en pequeños y jóvenes que querían imitar los movimientos del nueve rosarino.
En 1994 dejaría una marca que todavía sigue vigente, porque metió goles en once partidos seguidos de la Serie A entre setiembre y noviembre. Su inquebrantable racha comenzó el 4 de setiembre contra Cagliari (victoria 2-1) y se extendió hasta el 2-2 contra Sampdoria del 27 de noviembre. En dos partidos, contra Napoli y Cremonese, Batistuta metió dobletes. En esa temporada '94-'95 terminó como el máximo artillero del torneo con 26 goles. Con la Fiorentina ganó la Copa y la Supercopa italiana en 1996. Finalizada la campaña 1999-2000, se fue del Violeta a Roma. Con este equipo en 2001 consiguió su único título en Serie A y la Supercopa de Italia. En enero de 2003 fue cedido al Inter de Milán y de ahí pasó al Al-Arabi, en donde sumó dinero a su abultada cuenta bancaria.
Con la Selección argentina debutó en 1991 y fue convocado por última vez en 2002. En ese lapso jugó 77 partidos oficiales y marcó 54 goles, con un promedio de 0,70 goles por encuentro. Fue campeón en la Copa América de Chile 1991 y Ecuador 1993, una Copa FIFA Confederaciones (1992) y una Copa Artemio Franchi (1993). Hasta el 21 de junio de 2016 fue el máximo goleador de la historia y fue superado por Lionel Messi en el partido semifinal de la Copa América 2016, con 55 goles con la camiseta albiceleste. Batistuta participó en tres Copas del Mundo de la FIFA y es el argentino que más tantos hizo (10).
En Italia se convirtió en uno de los mayores ídolos de la historia de la Associazione Calcio Firenze Fiorentina y los aficionados y dirigentes le rindieron un homenaje al héroe deportivo del club. En el Stadio Comunale Artemio Franchi una estatua lo dejó inmortalizado en la ciudad de Florencia, en donde hay tantas obras de arte. Su imagen gritando un gol tomando un palo que sostiene un banderín de córner simboliza el paso de Batistuta por el equipo violeta. No tiene estampita, pero tiene estatua.



