Independiente Rivadavia le ganó el clásico a Gimnasia desde los doce pasos y, quiérase o no, esta semana se trabaja distinto. No era por los puntos, pero - como se dice en el ambiente futbolero - los clásicos hay que ganarlos.
El entrenador leproso, Gabriel Gómez, se mostró "contento, más por el resultado que por el funcionamiento" de su equipo y calificó al partido como "chato, muy disputado".
"Rescato que tuvimos que hacer muchos cambios obligados, tuve que poner muchos jugadores jóvenes y es una experiencia más que estos pibes necesitan para enfrentar lo que viene", aseguró el DT del Azul.
Respecto de la lesión de Mauricio Asenjo (se retiró a los 25 minutos del primer tiempo, muy dolorido), Gómez se lamentó: "Estamos en una semana con mucha mala suerte, muchos esguinces, más que nada golpes. No tenemos un plantel grande como para darnos el lujo de perder jugadores".
El análisis del técnico de Independiente se resumió en "la valentía" que tuvieron sus jugadores para jugar y ganar el clásico del Parque. "Me vienen sorprendiendo los jugadores del club por el progreso que vienen teniendo el día a día".
También fue autocrítico: "Tenemos que seguir trabajando porque nos falta muchísimo" Y dejó un mensaje para los hinchas: "Lo de la gente fue una fiesta. Tendríamos que haber brindado más nosotros desde adentro".



