No todo pudo ser alegría en el Malvinas porque, a pesar del enorme momento que atraviesa Godoy Cruz en la Superliga, su rival se fue con la peor de las noticias: Temperley, que pocas chances tenía de salvarse, se fue a la B.
Si bien el descenso estaba prácticamente asumido por sus protagonistas, no deja de doler.
La goleada sufrida ante Godoy Cruz (0-3) en Mendoza significó la bajada de martillo para un equipo que pasó tres años y medio en la máxima categoría con una pena constante por el promedio debido a disponer de uno de los presupuestos más bajos.
El "Gasolero" aterrizó en Primera a fines de un 2014 soñado por la seguidilla de dos ascensos desde la Primera B Metropolitana y la B Nacional.
De la mano de Ricardo Rezza, accedió a la segunda división a mediados de ese año y en apenas un semestre hizo un salto al fútbol grande, beneficiado por el último gran disparate del fútbol argentino: ampliar su liga principal al inédito cupo de 30 equipos.
Claro que esa proeza, impensada por todos a comienzos de aquel año, tuvo que sostenerla con una absoluta austeridad para conformar un plantel siempre liderado por el "Tongas" Gastón Aguirre y "Tiki Tiki" Leonardo Di Lorenzo, dos referentes desde los tiempos de la B Metro.
Hasta hoy, en todas sus temporadas anteriores en Primera, Temperley había escapado del descenso por un punto en la última fecha.
Esta vez no pudo ser. "Hicimos un torneo malo de principio a fin, nunca pudimos salir de la situación. Intentamos, la luchamos hasta donde nos dio" fueron las palabras de un abatido Di Lorenzo.
Más optimista fue Aguirre: "Sé que pronto vamos a volver, porque somos un club ordenado que tiene aspiraciones. Estamos en deuda con la gente, con los dirigentes, porque no pudimos estar a la altura de las circunstancias".
