No solo es el único rubio sino que también es el único con mangas largas. Parece que Lionel Messi se acostumbró al veranito europeo y por eso intentó hacerle frete al frío polar que visitó Mendoza en la noche del 1 de septiembre como pudo.
De los 22 jugadores que saltaron al campo de juego en el Malvinas Argentinas, solo él usó, debajo de la camiseta tradicional, una remera blanca que cubrió todos sus tatuajes.
Fue fácil divisarlo desde las gradas. Su platinado, su zurda y su vestimenta, lo hicieron diferente a los demás.
