Los Pumas están en Japón, donde jugarán ante los locales en el marco de una gira para cerrar el año que incluirá Gales, Escocia e Inglaterra. Estando allí, los jugadores vivieron una extraña experiencia.
En el gimnasio, tuvieron que cubrirse los tatuajes por pedido de los japoneses que se encontraban en el lugar ya que ellos los consideran una ofensa y los relacionan con la Mafia.
Nicolás Sánchez fue el encargado de contar lo que vivieron, a través de su cuenta de Twitter:



