Hace poco más de un mes murió la mujer del defensor de Racing y aseguró que "durante la enfermedad de mi esposa pensé dos veces en retirarme".
Tras hacer el duelo, el jugador de Racing, Pablo Álvarez, habló sobre cómo sobrelleva los días luego del fallecimiento de su esposa.
El defensor aseguró que hubo dos veces que quiso dejar el fútbol, pero que su mujer lo convenció para que siguiera. "Pensé en largar todo para quedarme a su lado incondicionalmente, pero me pidió que le diera para adelante. Se enojó mucho, hasta llegó a llamar a mi representante", confesó, y agregó que los momentos en los que pensó en dejar la actividad fueron dos: "La primera, cuando nos enteramos de la enfermedad. La otra, hace cinco meses".
Con respecto a sus hijos, Álvarez dijo que su hija, de ocho años, "vio todo el proceso, se dio cuenta de cómo su mamá se iba deteriorando" y que tanto ella como su otro hijo, de cinco años, tienen "mucha contención de la familia, del colegio, de los profesionales (psicólogos). Tratamos, o trato, de que lo afronten de la mejor manera". "Cuando vuelvo a casa tengo dos soles que me llenan de energía para seguir peleándola", añadió.
Por último, dijo que "fueron muchos años que ella estuvo acompañándome. Estoy muy orgulloso de haber tenido a mi lado a esa persona que me ha enseñado tantas cosas y me dejó hijos hermosos".
"Te preguntás: 'Por qué a mí, por qué me toca vivir esto, por qué le tocó a ella siendo una persona tan buena, joven y sana...". Después empezás a ver otras cosas, tu mente se abre mucho más. Tuve la suerte de contar con una contención profesional, además de la de mi familia, amigos y compañeros: si no hubiera sido por ellos, me habría derrumbado", concluyó.