La principal preocupación de los clubes de Mendoza es la falta de socios. En los días de partido no coincide la cantidad de gente que asiste a la cancha con el número de socios que tiene cada institución.
Independiente Rivadavia no es la excepción. La Lepra tiene un promedio de 8 mil personas por partido cuando juega en el Bautista Gargantini y está muy lejos a la cantidad de socios que tiene el club.




