Miguel Buxó sumó un nuevo logro a su exitosa trayectoria. Esta vez condujo el Deportivo Goudge al ascenso en el fútbol sanrafaelino. Un entrenador con mucho talento.

El gran DT del Celeste

Tras 15 años, el Deportivo Goudge ascendió a la Primera A del fútbol sanrafaelino. Uno de los artífices de ese histórico logro fue su director técnico, Miguel Ángel Buxó.

Con más cosas para perder que para ganar el Gallego no dudó en aceptar la propuesta del elenco celeste.

"Lo primero que me sedujo fue la necesidad de trabajar de lo que me gusta. Además me pareció buena la oportunidad de trabajar en un club ordenado como Goudge, entonces no había mucho que pensar porque esto me apasiona y me gusta", explicó.

Del Federal B a la B local

Luego de dirigir a Pacífico de General Alvear en el torneo Federal B, no fue fácil la adaptación del DT a la categoría.

"Cuesta porque en algunas cuestiones tenés que imponerte y en otras hay que negociar. Desde lo futbolístico es complicado porque las canchas y el nivel no son buenos. Por eso a veces marcar una diferencia no es tan fácil", dijo Miguel.

Con buenos nombres para la categoría luego se vio la mano del DT.

"La idea fue amoldar rápidamente al plantel a la idea futbolística, por suerte los jugadores de más experiencia son los que generalmente mejor entienden el mensaje y eso facilitó un poco las cosas", sostuvo.

La clave

Una vez finalizado los partidos, pese al triunfo y cuando todo era felicidad, Buxó transmitía su impronta.

Cuando el equipo entraba al vestuario el entrenador miraba a los jugadores y les decía todo lo que no le había gustado, algunos jugadores lo observaban sorprendidos.

"La idea fue hacerles entender la importancia de pensar como jugadores de una categoría superior. Si pensamos como jugadores de la A haremos cosas para estar en esa categoría y lo logramos", puntualizó.

Hace siete días en el estadio de Pedal se disputó la final del torneo "Clausura" donde el Deportivo Goudge venció por penales a Las Paredes.

"En realidad me preocupaba un solo aspecto, lo físico. Pero durante los noventa minutos el equipo demostró mucha superioridad", subrayó.

Tras el empate sin goles en el tiempo reglamentario, la historia se resolvió mediante la ejecución de disparos desde el punto del penal.

Al respecto Buxó comentó: "Teníamos jugadores de experiencia y un gran arquero que condicionó al rival. Igual para mí los penales son una lotería".

En cuanto a la presión de ser candidato, Miguel contó: "Con el correr de los partidos el equipo se acostumbró a jugar con presión y supo manejarla en momentos claves".

Luego del penal decisivo que permitió el triunfo y el ascenso, Buxó no pudo contener las lágrimas. "No soy de quebrarme fácil pero la verdad que lloré mucho, seguramente por las ganas y la ilusión de conseguir algo tan importante".

De la mano de Buxó, el Celeste terminó invicto en el torneo y cumplió el sueño.

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