Falcao tenía el gran sueño de retirarse del seleccionado brasileño con un título mundial. Su país había ganado cinco de las siete ediciones y el resultado estaba dentro de la lógica. Pero en este deporte, como en cualquiera, los automatismos no existen: la verdeamarelha quedó sorpresivamente eliminada en octavos de final y entonces la ilusión se desvaneció.
Sin embargo, los grandes suelen ser grandes en cualquier contexto. Y como Falcao lo es, tras la premiación, bajó al campo de juego a felicitar al seleccionado argentino y pidió fotografiarse con el equipo campeón.
Un gesto de grandeza del quizás mejor jugador de futsal de todos los tiempos.


