La misión preventiva de mirar hacia la tribuna, parados, firmes y estoicos, de espalda al campo de juego y sin ver el partido ya no corre por cuenta de efectivos policiales. En los estadios de Mendoza, los clubes locales han optado por servicios de seguridad privada, esto debido al fuerte incremento en los costos de los operativos. Las dirigencias de Independiente Rivadavia y de Godoy Cruz ya optaron por un sistema mixto de seguridad en las canchas, con la presencia de efectivos policiales (especialmente apostados en las afueras del estadio) y también personal de empresas privadas, ubicado en las tribuna. Este nuevo sistema mixto se pudo comprobar en el partido del Tomba con Sport Boys de Bolivia que se disputó en el Malvinas Argentinas, y también en el encuentro que la Lepra sostuvo con Central Córdoba de Santiago del Estero, en el Bautista Gargantini.
El aumento del 82% en los operativos policiales repercute en todos los clubes de la provincia. Por este motivo, desde las Ligas de Rivadavia y de San Carlos se han manifestado en contra del incremento y solicitan alguna ayuda del Estado para poder abrir sus puertas e iniciar las competencias.
Para el comienzo del torneo de la Liga Rivadaviense de Fútbol la novedad pasará por el hecho de que la seguridad no estará a cargo de la policía, sino de empresas privadas, como confirmó ayer radio Regional.Desde la Liga Rivadaviense, que encabeza el presidente José Álvarez, se optó por una nueva alternativa, que son las empresas de seguridad privada, y de esta manera los clubes ahorrarían alrededor de 3.000 pesos.Por cada partido de la Liga el Ministerio de Seguridad les pide a los clubes la contratación de siete policías, con un costo total de $5.810 (cada efectivo policial recibe $830). Además, el servicio que se presta es por cuatro horas. Por otro lado, cuatro hombres de seguridad privada les alcanza para abarcar todas las horas en la que se lleva a cabo la jornada de fútbol (sub 19, sub 23 y Primera). Cada empleado de estas empresas está recibiendo $600, por lo que la contratación de cuatro efectivos da la suma de $2.400. Una situación similar se repite en las demás ligas de Mendoza, como en la de San Carlos, en donde el inicio del campeonato está en duda debido a la delicada situación que atraviesan todos los clubes del Valle de Uco.Los clubes del interior piden ayuda del EstadoLa situación de los clubes de las ligas de fútbol de la provincia es desesperante. Los presidentes manifiestan que no reciben ayuda de nadie e imploran la presencia del Estado para poder salir adelante. El fútbol sanrafaelino, tanto en primera A como también en la divisional de ascenso, está en terapia intensiva como consecuencia del aumento del costo de los operativos policiales.Cinco efectivos concurren los fines de semana a los estadios sureños, es decir que el club que juega como local debe abonar (48 horas antes del cotejo) 4.200 pesos."Los clubes han manifestado que van a jugar hasta que no den más, cuando eso suceda vamos a parar todo y esto será en cualquier momento porque la mayoría están desesperados", señaló el presidente de la Liga Sanrafaelina, Alberto Pérez.Vale señalar que aquellas instituciones (como el Sport Club Quiroga, por ejemplo) cuyos simpatizantes producen desmanes han sido sancionadas debiendo jugar a puertas cerradas (sanción tomada por las autoridades policiales) y tienen que pagar ocho efectivos (una determinada cantidad de fechas según lo estipule el Tribunal de Penas), situación que profundiza la crisis.Si bien la relación entre la Liga Sanrafaelina y la Policía goza de buena salud y los clubes por ahora pueden afrontar el gasto de los operativos, no se sabe hasta cuándo será así.En el caso de la Liga de San Carlos, el inicio del torneo sigue en duda debido a la crisis económica.




