Corrían 22 minutos del primer tiempo en el partido entre Cruzeiro y Boca, por los cuartos de final de la Copa Libertadores, cuando Villa se desplomó en el área y la gente del Xeneize reclamó penal.
El árbitro dejó seguir y, para colmo, en la siguiente acción amonestó a Pablo Pérez por una falta sobre De Arrascaeta.
La jugada generó polémica en primera instancia, pero en la repetición no deja dudas: