Emmanuel Eboue, el marfileño ex Arsenal y Galatasaray, está atravesando un difícil momento en su vida personal y profesional.
El defensor tuvo una vida de lujos y éxitos durante su estadía en el club de Londres, donde militó seis años, pero ahora su vida ha cambiado abruptamente. Pasó de comprar una mansión y manejar autos lujosos a dormir en el piso de la casa de una amiga y esconderse de la policía para no perder sus cosas.
Según revela el diario inglés Mirror el marfileño, de 34 años, está pasando uno de los momentos más duros de su vida y pide ayuda para poder salir. Incluso confesó que pensó en el suicidio después de que la FIFA lo sancionara por un año sin poder trabajar por no pagarle a su representante.
Después de deslumbrar en Arsenal en el 2011 se fue a jugar al Galatasaray de Turquía ganando mucha plata, 1.5 millones de libras al año. "Esto es muy duro. El dinero que gané lo envíe a mi esposa para nuestros hijos. En Turquía gané ocho millones de euros. Envíe siete a casa", contó.
Quiso intentar un regreso a la Premier League con la camiseta del Sunderland en 2016 pero en ese momento sufrió la prohibición de doce meses de la FIFA por la disputa con su ex agente. El ex representante de Costa de Marfil dijo: "Miro para atrás y digo: 'Emmanuel, fuiste un ingenuo, ¿por qué no pensaste en eso antes?' Es duro. Los problemas con FIFA fueron por la gente que me asesoró. Gente que se suponía le interesaba. Pero fue por su culpa que me multaron".
Eboue está atravesando un difícil divorcio de su esposa, Aurelie. Hace tres semanas debía entregar la casa que compartió con ella antes de comprar una mansión, que su ex puso a la venta. Él vive entre esa casa y el hogar de una amiga a la que considera su 'hermana', Yasmin Razak. Allí duerme en el piso para no molestar a su familia. Por lo que más sufre es por sus hijos, a los que no ve hace meses: "No los puedo ver y eso me duele mucho. Antes solían llamarme pero ya pasaron dos meses sin tener contacto".
Participó con la selección de su país de los Mundiales de 2006 y 2010. Ver en la televisión a ex compañeros como Thierry Henry le disparan pensamientos negativos. "Cuando veo a Thierry me siento feliz por él pero avergonzado de mi propia situación. Cuando veo a mis excompañeros por televisión pienso que yo debería estar allí con ellos. Es difícil ver esas cosas", agregó.



