En la segunda división rumana se vivió una situación por lo menos llamativa. Stefan Blanaru, del Hermannstadt, metió el tercer gol de su equipo ante el Luceafârul Oradea y lo festejó metiéndose en la tribuna.
Según se puede ver en el video, el jugador encara por el sector izquierdo del área y, ante la salida del arquero, la clava de derecha al lado del palo. Tras esto, pasa por la puerta que separa las gradas del campo de juego y luego, mirando hacia la cancha, empieza a aplaudir su propio tanto.
Tras el insólito festejo, fue amonestado.
Fuente: TNT Sports