Era un partido de alta tensión. El Espanyol tenía ganas de revancha, y eso se notó en la actitud del equipo durante los 90 minutos.
En un lance al final del juego, Víctor Sánchez y Leo Messi tuvieron algo más que palabras. Los dos jugadores se encararon, y al capitán 'perico' se le estuvo a punto de ir la cabeza.
Alzó la mano y golpeó en el rostro de Messi, un toque sutil que el argentino pare-ce que ni notó, pero que le podría haber costado muy caro al futbolista del Espanyol si el rosarino hubiese querido.
* El encuentro, válido por la 22da fecha de la Liga española de fútbol, terminó igualado 1 a 1.