Corrían 22 minutos del segundo tiempo en el partido entre el Stuttgart y el Werder Bremen, por la Bundesliga alemana, cuando el arquero Zieler recibió un lateral de un compañero suyo, la quiso controlar y la pelota ingresó en el arco para marcar el 1-1.
El dato llamativo. Si Zieler no rozaba el balón como sucedió, el gol no era válido y todo terminaba en un córner para el equipo rival. Sin dudas, el blooper del año.

