Lio Messi de seguro seguirá ganando detractores en la Selección Argentina, ya que en su regreso al Barcelona desplegó toda su magia y fue pieza clave en el desarrollo del juego.El conjunto catalán se enfrentó a Sevilla por la Supercopa Europea, llegando a Georgia como gran favorito. Sin embargo, Ever Banega abrió el marcador tras tres minutos de iniciado el encuentro, dándole un claro golpe anímico al conjunto culé.
Pero el rosarino no tardó en reaccionar y "ponerse el equipo al hombro", sacándolo rápidamente de la desventaja inicial a través de dos "mágicos" golazos.Messi mostró su mejor versión durante los primeros 45 minutos de juego, demostrando que los dirigidos por Luis Enrique claramente dependen de él.
