Barcelona le ganó a Sevilla en condición de visitante, Messi convirtió su gol número 500 con los colores del club y la noche parecía perfecta para los de Luis Enrique.
Pero al rosarino le cometieron una falta, se le salió el botín y el árbitro decidió amonestarlo, considerando que hizo tiempo. Esto no le causó ninguna gracia a la Pulga. ¡Mirá cómo reaccionó!