Si bien Juventus no ganó, Paulo Dybala se fue contento a casa. Es que el cordobés convirtió su primer gol en la Champions League, generó la reacción de su equipo ante el Bayern Munich y vivió un momento especial al final del encuentro.
Cuando se retiraba al vestuario, Arjen Robben, figura del equipo alemán, lo frenó y le pidió la camiseta. Sí, Robben.
Por supuesto, el joven delantero se la regaló con gusto.
El gol de Dybala:

