Cristiano Ronaldo hizo frente a los insultos de los napolitanos con un gesto que los dejó helados. En la puerta de la concentración, el portugués rompió el protocolo de seguridad y le cumplió el sueño a una niña discapacitada que lo esperaba junto a su madre en el hotel.
El medio italiano Corriere del Mezzogiorno contó que el delantero del Real Madrid le ordenó al personal de seguridad que dejara pasar a la niña para poder abrazarla.



