Diego Schwartzman encabezó los festejos del equipo argentino de Copa Davis cumpliendo una apuesta en la pista de polvo de ladrillo del Aldo Cantoni, de San Juan.
El Peque, mentor de la propuesta, no se puso colorado y bailó diez segundos en el medio de la ronda que le hicieron sus compañeros. Como él, cada uno de los miembros del equipo cumplió con su parte, tras dejar a Chile en el camino después de una durísima serie que terminó 3 a 2.

