La imagen recorrió el mundo luego de la triste noticia y sirvió, al menos por unos días, para recapacitar y "bajar un cambio". El Guacamayo esperando el regreso de su fiel compañero de ruta, en el mismo lugar donde el ciclista italiano Michele Scarponi se encontró con la muerte, tras ser atropellado mientras entrenaba, revivió en todo el planeta lo peligroso de practicar el ciclismo.
Ganador del Giro de Italia 2011 y líder del equipo profesional Astana, había decidido el sábado del trágico y fatal accidente salir a entrenarse temprano, así poder regresar y aprovechar lo que le quedaba del día junto a su esposa y sus gemelos de 4 años. Pero no volvió.
El ciclismo de ruta, un deporte tan hermoso como su sacrificio lo refiere, está sometido a un peligro constante, acá y allá, en cualquier rincón del mundo.
El corredor, para poder rendir al máximo el día de la carrera, precisa de un óptimo entrenamiento, el cual se lleva a cabo en las rutas, allí donde se producen los temidos accidentes. Todos saben que es un deporte de alto riesgo, donde la convivencia diaria entre el ciclista y el conductor, muchas veces no es la mejor.
En la Argentina, muy seguido se lamenta la pérdida de una persona arriba de la bicicleta. La imprudencia pone muchas veces en evidencia el poco valor que se le pone a la vida, teniendo que lamentar noticias trágicas.
Y en Mendoza, una plaza con miles y miles de pedalistas que todos los días frecuentan las rutas del departamento, el miedo y el riesgo de quedar debajo de un camión o auto está latente.
En grupo o en solitario, los ciclistas salen de sus casas y le ruegan a todos los santos volver sanos y salvos a sus casas. En la mayoría de los casos, regresan, pero con la ingrata experiencia de haber vivido de cerca de la desgracia, muchas veces por la culpa de algunos conductores enceguecidos y empecinados en no ceder un instante y adelantarse, sin respetar una distancia prudente frente a la indefensa persona que viaja arriba de la bicicleta.
Por el contrario, abundan también los ciclistas que no respetan las normas viales, siendo esto un cóctel muy poco beneficioso para su vida misma.
Los mismos ciclistas mendocinos, en crudos testimonios, se encargaron de contar lo que sienten cada vez que salen a practicar este lindo deporte.
¡Era un asesino al volante!
La verdad que salir hoy en día en bici, así como está sociedad, es toda una proeza. Por suerte el Gobierno está con muchas pilas con el tema de las ciclovías. Los autos no te respetan para nada, somos una vida que va arriba de la bici, que tiene familia, mujer, novia, hermanos, padres. El otro día salimos con un grupo de amigos y por Luján nos tiraron a propósito una camioneta Toyota Hilux encima. ¿No puede esperar un minuto? ¡Era un asesino al volante! Ahora los ciclista tenemos que salir con casco, luces para nos vean mejor. También tengo claro que nosotros debemos respetar los semáforos. Me incluyo, ya que a veces paso en rojo. (Fernando Jácamo - Ciclista - Godoy Cruz)
"Mayormente son los camioneros"
La verdad que ya no podemos hacer bien este deporte tan lindo y sacrificado como es el ciclismo, porque ya no somos dueños de salir a la calle por la imprudencia de los conductores. No te respetan para nada. Mayormente son los camioneros, que les da lo mismo pasarte rodando o pisarte, si total hay un seguro que respalda la imprudencia de ellos. (Ramón Martínez - Ciclista - Las Heras).
"Las compañías de seguro pagan y es por eso que no respetan tu vida"
Antes no había miedo, porque te respetaban los camiones y autos porque en caso de accidente, pagaban los dueños. Pero hoy en día todo cambio, ya que las compañías de seguro pagan y es por eso que no respetan tu vida. Tampoco te robaban, se podía salir sólo andar lejos como el Challao y Papagallos. Hoy en día no se puede entrenar y los ciclistas no pueden entrenar solos por ningún lado. (Jorge Cornejo - Ciclista - Guaymallén).
