Gaetano Gebbia, uno de los entrenadores que tuvo Emanuel Ginóbili en su paso por el básquetbol italiano, falleció después de una larga enfermedad y en medio de la tristeza del argentino se reveló la historia secreta de cómo fue su arribo a Reggio Calabria, su primer club en el exterior.
La muerte que entristece a Manu Ginóbili y la historia secreta de cómo llegó al básquet italiano
Gaetano Gebbia, ex entrenador de Emanuel Ginóbili en su paso por el básquetbol italiano, falleció después de una larga enfermedad y en medio de la tristeza del argentino se reveló la historia secreta de cómo llegó a su primer club en el exterior.
"¡Gracias de nuevo entrenador! ¡Un gran maestro y una persona extraordinaria! Mi más sentido pésame a su familia y amigos más cercanos. ¡Lo extrañaremos!", expresò el bahiense en sus redes sociales para despedir a quien fuera uno de sus mentores.
Horas después de conocida la noticia de la muerte del coach de 66 años de edad, en las redes sociales se reveló la historia secreta, contada por el propio Gebbia, de cómo había decidido contratar a Ginóbili como refuerzo.
Poco más de un año ates de su muerte, Gaetano Gebbia envió un texto a La Giornata Tipo y pidió que se hiciéra público "sólo si lo consideran apropiado e interesante. Tal vez en el futuro. De todos modos, los recuerdos nunca caducan".
Lo mejor es que la historia era tan secreta que el propio Manu Ginóbili respondió en las redes: "Gracias por contar la historia. Ni siquiera yo la conocía. ¡Un gran hombre!".
El relato de quien "descubrió" a Manu Ginóbili en Italia
"La temporada 1997/1998 (muy convulsa) acabó con el descenso de Viola a la A2. La empresa está dirigida por Carlo Casile, un contador amigo de Santo Versace (hermano del famoso Gianni), sin experiencia ni conocimientos en el ámbito deportivo, por lo que se me confió la tarea de formar el equipo para ascender en una época en la que un buen ojeador debía contar con tres requisitos: 1) una red de conocidos para cruzar información. 2) intuición para "olfatear" la operación útil para el proyecto. 3) suerte", contó Gebbia.
"En el caso de Manu Ginóbili los tres elementos contribuyeron. En mi ronda diaria de llamadas, hablando con un amigo de Nápoles me dijo: "Pozzuoli está negociando con un argentino, se llama Ginóbili" (SUERTE). Fingí saber quién era y dejé el asunto. Sin embargo, inmediatamente tomé medidas con dos jugadores argentinos que había reclutado años antes: Jorge Rifatti me dijo "¡Llévatelo ya!", y Hugo Sconochini añadió "¡Es un desconocido pero es muy fuerte, tiene cara de piedra!". (RED DE CONOCIDOS).
"Por ellos supe que para el mercado italiano Ginóbili estaba representado por el agente Luciano Capicchioni a quien llamé inmediatamente: creo que para él Manu era uno de los tantos jugadores que representaba y me dijo que también había interés del Girona. Y también me dijo la cantidad. Ofrecí 20.000 dólares más (muy poco más) y cerramos el trato en dos segundos. Al cabo de unos días, un colaborador de Capicchioni me envió un casete con imágenes de Manu: era un jugador que parecía llegado de otro planeta por las cosas que hacía, y que muy poca gente conocía. Esa fue la primera vez que lo vi. Pero el trato ya estaba cerrado. Entonces sí, recluté a Ginóbili sin haberlo visto antes (INTUICIÔN). El resto es historia. Gracias y saludos. Gaetano."





