Lucio A. Ortiz
En un encuentro que no faltó la emotividad, la dinámica y las buenas jugadas, Anzorena venció a Rivadavia en el primer encuentro de la serie de semifinales del Apertura de la Superliga.
El equipo de la capital mendocina superó a los Naranjas por 84 a 77 y recién pudo sacar las ventajas en el último cuarto.
Este lunes por la noche a las 21.30, en el estadio Vicente Polimeni, de Las Heras, se iniciará la otra serie entre San José y la Municipalidad de Junín.
El partido tuvo momentos variados en el control del juego porque fue el visitante el que comenzó en forma vertiginosa y Stéfano Arancibia establecía desequilibrio cada vez que tomaba el balón. El primer cuarto fue de 19 a 16 para los Naranjas y Arancibia había marcado 12 puntos.
A los locales les faltaba el talento del base Aguilera. Pero tenía a Alejo Schesakow en una noche inspirada y a Federico Bonini muy activo defendiendo nada menos que a las Torres Gemelas Trejo-García.
Rivadavia estaba tranquilo y se imponía 36 a 30 al final del segundo cuarto. Pero entró en ritmo Nicolás Aguilera -no había anotado- y propició la reacción de los anfitriones. Creció la velocidad en la salida, llegaron los triples y fueron los mejores momentos del equipo de Walter Gutiérrez.
Recién en el último parcial llegó la efectividad de Giaveno, pero no alcanzó porque Anzorena estaba encendido y dispuesto a no ceder ventajas.
El primer punto quedó en el estadio de la Sexta Sección y ahora la serie se trasladará a Rivadavia. El jueves se disputará el segundo encuentro y en caso de que sea necesario un tercer partido, el mismo se realizará el miércoles 14, otra vez en el estadio de calle Olascoaga.

