Tiempo de descuento para la llegada del líder de la Iglesia al país, y crecen las expectativas de todos los sectores. El papa León XIV, Robert Prevost, pisará suelo argentino el próximo domingo (el lunes ha sido decretado feriado nacional), después de 39 años de que Juan Pablo II viniera al país, cuando también visitó la provincia de Mendoza.
La presencia del Sumo Pontífice hará notar la decisión del papa Francisco de no volver a su patria durante su pontificado para evitar la utilización política en una sociedad polarizada.
Los mismos enfrentamientos políticos encontrará el actual jefe del Vaticano, mientras las máximas autoridades eclesiásticas locales mantienen una relación tirante con la Casa Rosada.
Nacido en los EE.UU., pero comprometido con América Latina, cumplió parte de su misión religiosa en Perú, país donde adoptó su doble nacionalidad. En el plano universal, Prevost alza su prédica en favor de los pobres, los derechos humanos, el cambio climático, las migraciones y los desafíos tecnológicos de los tiempos actuales.
Variados analistas anticipan que su mensaje en distintos aspectos se contrapone con las políticas de ajuste del gobierno libertario. Aunque sin dejar de lado su línea, se espera que sea relativamente condescendiente con el oficialismo, que está tomando con beneplácito su visita y organizando un despliegue acorde al acontecimiento. No obstante, las lecturas políticas de la palabra papal estarán a la orden.
Las masas de feligreses que han previsto desplazarse hacia los principales puntos de concentración en la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba viven con ansias los días que restan para la presencia del papa, y presagian la experiencia que les resultará inolvidable de por vida.
Para los políticos y la dirigencia variopinta, son horas febriles para anotarse en alguno de los encuentros y aparecer lo más cerca posible de una de las figuras más respetadas a nivel mundial.
En pocas palabras
- Llegada papal: el papa León XIV visitará Argentina luego de 39 años de la última visita de Juan Pablo II.
- Contexto político: enfrentará desafíos similares a los de Francisco, con relaciones tensas entre autoridades eclesiásticas y la Casa Rosada.
- Agenda universal: promueve causas como los derechos humanos, el cambio climático y la migración, con posibles contrapuntos a políticas de ajuste.
