Por Cecilia Amadeo
La ONG Missing Children busca en Mendoza a ocho chicos perdidos (a dos se le suma Interpol), entre ellos a Johana Chacón, la adolescente lavallina de 14 años que fue vista por última vez hace casi un año, el 4 de setiembre de 2012, en la puerta de la finca donde vivía. La comunidad educativa de la escuela a la que concurría realizará mañana una caravana desde la localidad de Tres de Mayo (Lavalle) hasta las calles San Martín y Garibaldi, de Ciudad, para luego marchar hasta la Legislatura.
Brian Irusta, el chiquito de un año y medio que desapareció de su casa de Maipú es el caso más antiguo que puede consultarse en la web de Missing Children. Su desaparición generó un revuelo mediático de gran magnitud puesto que en un primer momento se sospechó que Brian hubiese caído a la acequia de la puerta de su hogar, en el barrio Buenos Vecinos, y que gracias a su gran caudal el nene hubiera terminado en el canal Pescara, ubicado a una cuadra y media del lugar.
Sin embargo, el caso se llenó de misterio –aún pendiente de resolución– cuando su madre denunció en la Justicia que el padre de Brian lo vendió a cambio de dinero y que el bebé podría estar viviendo con otra familia en el Litoral o en el Sur provincial. Pero eso no fue todo. Pocos días después, la mujer volvió a la carga y ante los medios dijo que su marido había matado al chiquito, versión de la cual se retractó ante la requisitoria judicial.
La ONG también busca a Eduardo Argüello, un joven rivadaviense de 29 años, discapacitado mental y con una dificultad en el habla que, aunque es un adulto, es considerado menor por estas características; a Celeste Orozco, una jovencita paceña de 17 años (tenía 15 cuando desapareció); a la pequeña Sol Valle, de la cual sólo se sabe que desapareció en enero del año pasado y que tenía en ese momento 6 años, y por supuesto a Johana Chacón.
También están tras los rastros de otros tres casos, una mamá de 16 años y su pequeño bebé de una semana y otra chica también de 16 años que desapareció el 23 de julio. Pero en estas oportunidades la ONG no está autorizada a brindar más datos para no entorpecer la investigación de la Justicia.
“Colaboramos con las fuerzas de seguridad con los datos que nos proporcionan los padres, y a su vez difundiendo las fotos en lugares de concurrencia masiva de público y a través de los diarios y los noticieros. Aportamos características del niño, porque decir que mide determinada estatura por ahí es poco, pero si decimos que tiene un lunar o un tatuaje o un piercing, ayuda bastante”, explica Liliana Sánchez, responsable de Missing Children Argentina en Mendoza.
Respecto de los cinco casos divulgados en la web de la institución, Sánchez opinó que “no hay casos resueltos porque lamentablemente la Justicia es lenta”. Sobre el particular de Johana Chacón, la mujer destacó el rol de Silvia Minoli, la directora de la escuela Virgen del Rosario, donde concurría la menor al momento de su desaparición. “Sin ella, Johana hubiera pasado al anonimato directamente”, opinó.
Caravana y reclamo
“No decimos que sea un caso de trata de personas o que (Johana y Soledad Olivera, la mujer de 28 años que desapareció en noviembre de 2011 también en Lavalle) están muertas. Esto debe quedar claro, porque no queremos entorpecer la investigación. Es cierto que hemos recibido la solidaridad de muchas organizaciones que luchan contra la trata. Ellas piensan que hay mucha posibilidad de que sean casos de trata porque la desaparición de mujeres suele relacionarse con este delito. Nosotros no nos inclinamos por ninguna hipótesis pero nos dejamos acompañar por todos”, le dijo a UNO Minoli, tal vez la mayor impulsora de la búsqueda de Johana.
La directora se encuentra por estas horas ultimando los detalles de una caravana que partirá mañana a las 17.45 de la puerta de la escuela hasta San Martín y Garibaldi, para luego marchar por la peatonal Sarmiento hasta la Legislatura. “Nos hemos acostumbrado a trabajar solos. Hemos conseguido pocas respuestas a nivel provincial, pero las vamos a seguir pidiendo”, cerró.



