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Los 50 del himno fundacional del Rock Nacional

Por UNO

Exactamente 30 años atrás, se editaba el hit fundacional y el primer himno del Rock Nacional: La balsa.

Aquel primer gran tema de nuestro rock, había sido compuesto en la noche del 02 al 03 de mayo de 1967, y fue grabado el 19 de junio de 1967. La Balsa surgió en una de las mesas del fondo de la Pizzeria Bar La Perla del Once, Tanguito conversaba animadamente con 2 amigos. Hablaban sobre filosofía, arte, política y soñaban con cambiar el mundo. Tango tenía en sus manos una guitarra pero apenas la acariciaba. No podía tocar porque en el bar había estudiantes que repasaban sus apuntes y reinaba el silencio, como a las 5 de la mañana llegaron Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, ambos integrantes de Los Gatos, quienes venían de tocar, como todas las noches, en La Cueva de Pueyrredón. Se sumaron a la charla, pero minutos después Tango le dijo a Litto: "Se me ocurrió el comienzo de una canción y no sé cómo seguirla".

Los dos se levantaron, Tanguito llevando su guitarra, subieron las escaleras que conducían a los baños y entraron al de caballeros. Entonces Tango tocó la única frase que tenía, en Mi mayor y Fa sostenido menor: "Estoy muy solo y triste acá en este mundo de mierda...". Luego de repetirla un par de veces, le pasó la guitarra a Litto para que este la continuara, Nebbia tomó la guitarra, y tratando de no tocar fuerte para que no los echen del bar, continuó la canción en un ritmo de bossa nova, muy tranquilo.

Iba improvisando la letra, y la canción salió de un tirón, en el mismo momento, así en aquella inspirada noche de mayo de 67, y en ese sitio tan peculiar, fue creada la canción fundacional del rock argentino. Un comienzo inconfundible para el primer gran hit del rock argentino. Compuesta entre Litto Nebbia y Tanguito, en el baño de La Perla de Once en mayo de 1967 y grabada un par de meses después por Los Gatos, y sería lanzada al mercado el 3 de julio de 1967, vendiendo más de 250 mil copias en poco tiempo, de allí a que se desatara una fiebre por el rock en español, pasó muy poco tiempo, y así se impulsó la movida de toda una generación.

Se ha discutido mucho y se sigue discutiendo, sobre "quién hizo qué" al componer La balsa, y según Litto Nebbia, Tanguito sólo aportó la primera frase ("estoy muy solo y triste en este mundo de mierda") y él compuso el resto de la letra y la música, además de cambiar parcialmente la frase creada por Tanguito. Sin embargo otros testigos, como Javier Martínez de Manal han sostenido que el aporte de Tanguito fue mucho mayor que el que reconoce Nebbia.

Tanguito se fue muy rápido y no podemos saber cómo fue verdaderamente aquella historia, la que desencadenó una historia mucho mayor y que lleva más de 50 años, la del Rock Nacional.

El lado B otro himno

"La Balsa" se grabó en los estudios TNT el mismo día que "Ayer nomás" aquel 19 de junio de 1967, y salieron juntas como lado A y lado B de un simple que vendió 250 mil copias en las primeras semanas y que fue un boom radial. Si el empuje de "La Balsa" fue fundamental para el crecimiento del rock argentino a nivel masivo, "Ayer nomás" no se quedó atrás. El tema compuesto por Moris con letra de Pipo Lernoud también pasó a formar parte de las páginas doradas del incipiente rock nacional. "Ayer nomás" era un tema de protesta con una fuerte crítica social, hablando de la libertad con mucha ironía, en tiempos donde la libertad escaseaba en plena dictadura militar. Con permiso de Lernoud, Nebbia retocó la letra para que el sello RCA se la aceptara. No importaban los cambios, lo importante era poder grabar y hacerse socio de SADAIC para entrar oficialmente en la industria.

Tim Croatto ofició de productor durante la grabación de esas canciones y el técnico fue Salvador Barresi. Se grabó en dos canales. "Eran épocas estas en donde todo recién nacía, se experimentaba, y valía más la pasión & la intuición que la técnica que pudieras aportar. Los elementos técnicos eran tan rudimentarios que no podías hacer ningún milagro electrónico", recuerda Nebbia. "Sonabas lo que eras, tenías el buen gusto si lo tenías, y se publicaba el disco lo más fielmente que se había hecho en el estudio. Nada más. Si el grupo sonaba bien y estaba ajustado, hacías la toma y de alguna manera, eso quedaba". Esa frescura que dice Litto es la que caracterizó siempre a Los Gatos y que tanto se respira en aquellos dos clásicos de 1967. "La única preocupación era grabar y que saliera el disco: sin eso no eras nadie", cierra el rosarino. "El disco legitimaba todo los sueños y esfuerzos".

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Fuente: Tn.com.ar

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