Musica Domingo, 29 de abril de 2018

Fito Paez en el Luna Park: las dos caras de un artista esencial

Volvió a demostrar que se trata de uno de los compositores más importantes y delicados que dio el rock argentino.

Fito Páez presentó su último disco "La ciudad liberada" en el estadio Luna Park de Buenos Aires, en un show en el que sacó a relucir su costado más furioso y comprometido, como su así también su lado más "amable", con inspiradas melodías y refinadas cadencias.

Volvió a demostrar que se trata de uno de los compositores más importantes y delicados que dio el rock argentino.

El rosarino interpretó 11 de los 18 temas de su nueva placa y los mezcló con sus clásicos, en un repertorio que jugó todo el tiempo entre la ira rockera y la emoción, la tensión y el regocijo hitero, la densidad temática y la placidez.

Ocurre que el músico, que esta noche realizará una segunda función, se permitió un ida y vuelta que podía pasar en cuestión de minutos de "Ciudad de pobres corazones" a "Brillante sobre el mic" o, en el caso de las nuevas canciones, de "La ciudad liberada" o "Islamabad" a los accesibles cortes de difusión "Tu vida, mi vida" o "Aleluya al sol".

El show se concentró en la nueva placa y en sus canciones de los años '80 y '90, a excepción de "Naturaleza sangre", casi una respuesta a las críticas unánimes y al gusto del público que, por un lado, reconoce en esa etapa los puntos más alto de su carrera y, por otro lado, vislumbra que el nuevo disco dialoga perfectamente y está a la altura de esas recordadas creaciones.

Los parámetros artísticos más altos aparecieron en pasajes relacionados con su nuevo disco y las composiciones más antiguas operaron en algunos casos como un ejercicio nostálgico o una reafirmación de clásicos y en otros como simples concesiones hacia un público que los adoptó como banda de sonido de su propia historia.

"La ciudad liberada" da cuenta, como en su repertorio clásico, de la dualidad de Páez, capaz de combinar también elevadas composiciones que lo ubican entre los mejores creadores de la historia del rock argentino con banales melodías que aunque logran convertirse en hits carecen de la profundidad de aquellas.