Musica Lunes, 13 de agosto de 2018

Cerati Sinfónico II: una noche llena de emociones

Música para Volar, que realiza homenajes a grandes del rock nacional, estuvo el sábado a sala llena en el Plaza.

El público agotó las entradas del teatro Plaza para vivenciar La nave vuelve a partir, el homenaje que le brinda Música para Volar a Gustavo Cerati. Recién pasadas las 21.20, un poco molestos por tener que esperar fuera del teatro con el frío de una noche típica de agosto, la gente llenó las butacas y se predispuso a que comenzara el espectáculo.

El clásico Juegos de seducción de Soda Stereo fue el arreglo encargado de dar comienzo a un espectáculo que duró dos horas y comenzó a las 21.39. La Orquesta Sinfónica, junto con la banda rosarina y el coro de Regatas fueron intercalando el repertorio.

"Nada es casualidad" reza la letra de El rito, que fue la cuarta interpretada sobre el escenario, canción perteneciente a Soda Stéreo, y asualmente justo el sábado Gustavo Cerati hubiera cumplido 59 años. Esta versión tuvo como invitada a la flautista Adriana Figueroa.

Una particularidad en el repertorio "rockero" que tocó la banda rosarina, fue el mashup electrónico. En voz del propio José Matteucci, con una cercanía y calidez de un show íntimo. En uno de sus intervalos y diálogos con el público explicó que los "collages o mashups" son un recurso que toma sonoridades de otras canciones. Un claro ejemplo de esto es el segundo disco como solista de Cerati (Bocanada), que demuestra la experimentación e introspección artística del músico, en una faceta muy diferente a la de Soda.

Este mashup combinó la introducción del sonido del sitar de los Beatles seguido por Sudestada, Tabú, Pulsar y Río Babel. No fue la única vez en la noche que utilizaron la introducción de alguna música de los cuatro de Liverpool.

También hubo invitados especiales como el trompetista Leonardo Altavilla en la canción Fue.

Vale destacar el trabajo impecable del Coro del Club Mendoza Regatas, que con un conjunto de voces masculinas y femeninas, llevaron los efectos del repertorio a otro nivel.

Tampoco fue menos el trabajo de nuestra Orquesta Sinfónica, que en cada actuación deja claro por qué es una de las mejores del país.

Los rosarinos de Música para Volar se lucieron en cada uno de sus instrumentos, aunque el cantante y baterista José Matteucci confesó no estar del todo bien de la voz.

Con un repertorio que combinó las letras de Soda Stereo y Cerati en versión solista, la noche del sábado fue una noche rockera pero con los matices de los clásicos "más tranquis" que no pudieron faltar. Este show se repetirá el 13 de septiembre.