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En el marco del encuentro coral, Mendoza recibirá a Nito Mestre para homenajear al mítico dúo que fundó con Charly García. Aquí, revivimos una etapa fundamental del rock argentino
A 40 años del último show de Sui Generis
Viajamos al año 1969. Nos ubicamos en el colegio secundario del Instituto Social Militar Dr. Dámaso Centeno, en el barrio porteño de Caballito. Ahí dos jóvenes de 17 años se cruzan en el recreo y comienzan a intercambiar distintas visiones de la música. Los dos se llaman Carlos Alberto, pero uno es Mestre y el otro, García. El primero formaba parte de la banda The Century Indignation, mientras que el otro lideraba To Walk Spanish. Dos personas distintas bajo un mismo destino.Tras varios encuentros entre el grupo integrado por cinco amigos surge una banda: Sui Generis. El nombre se le ocurrió a García luego de jugar con un diccionario y ver que esas dos palabras eran sinónimo de originalidad.
Ese quinteto se fue transformando en dúo. Así, Nito Mestre y Charly García comenzaban a cambiar la historia del rock argentino con la legendaria, mítica e histórica banda Sui Generis.Una pila de éxitos grabados en cinco discos y cientos de shows en todos los escenarios del país son el recuerdo del dúo que se despidió el 25 de setiembre de 1975. Ese día, con un doble show –debido la gran cantidad de fanáticos que quisieron concurrir al estadio Luna Park de Buenos Aires–, inmortalizaron una parte fundamental de la historia del rock nacional. Este año es el 40º aniversario de aquella despedida, que se llamó Adiós Sui Generis.Mendoza tendrá el honor de recibir al gran Nito Mestre para homenajear esos himnos imborrables del inconsciente colectivo de los argentinos. El músico formará parte por primera vez de la fiesta coral de América, el Cantapueblo.Dos serán los espectáculos que dará Nito Mestre en el marco de este festival: el primero será este jueves próximo en el teatro Ducal de Rivadavia, donde hará un repaso por aquellos años de Sui Generis y también mostrará parte de su nuevo disco, Trip de agosto. El segundo concierto será el sábado 7, al cierre del Cantapueblo, en el estadio Vicente Polimeni de Las Heras. Nito brindará un repertorio similar al de Rivadavia con la presencia en escena de mil coreutas, lo que le dará, sin dudas, un marco único.Recién llegado de una gira por Estados Unidos y a punto de tocar en Buenos Aires invitado por el guitarrista de Sting, Dominic Miller, el maestro y leyenda del rock nacional se prestó a una charla con Escenario. El cantautor porteño se mostró agradecido por la respuesta de su tributo a Sui Generis y entusiasmado por compartir escenario con un millar de coreutas, algo insospechado por él para su frondosa trayectoria.–¿Qué sentís de volver a Mendoza para homenajear a Sui Generis y debutar en el Cantapueblo? –Es algo muy emotivo. Estuve el año pasado en el teatro Independencia y me presenté con un grupo de coreutas mendocinos dirigido por Joaquín Martínez Dávila. Eso lo viví como un adelanto de lo que vamos a hacer ahora. Mi primera vez en el Cantapueblo es algo muy lindo, lo conozco desde hace mucho y yo con los coros tengo mucha afinidad porque de chico formé parte de algunos.–Sos el encargado del cierre y vas a actuar con mil coreutas... –Será algo verdaderamente increíble. Nunca he estado con tanta gente en escena, va a ser muy emocionante. Poder lograr esto para el cierre del año es algo fantástico. El coro más importante de mi vida es el que realiza la gente en cada show. –Pasaron 40 años del último concierto en el Luna Park y la música de Sui Generis sigue vigente. ¿Lo imaginabas? –Era imposible pensar que con Charly (García) íbamos a ser tan exitosos. Todos decían que el rock se iba a acabar porque era algo pasatista y temporal. Después decían que las bandas de rock no pueden durar y ahí los ves a los Rolling Stones. Es algo hermoso que vengan a vernos los fanáticos de aquellos años con sus hijos y nietos.–Fueron uno de los impulsores del rock en Argentina... –Es cierto, somos parte de los comienzos del género. Lo que en su momento era una ilusión hoy es una realidad. Me he cruzado a pibes de 17 o 18 años y me dicen: “Eh ¿cómo andas? El otro día te vi en el show”. Claro, lo que pasa es que son generaciones que nos ven por internet en shows de hace 40 años atrás, no sólo me tutean sino que dicen que me vieron hace poco (risas).–¿Qué recuerdos tenés de aquel 25 de setiembre de 1975? –Tengo algunos pantallazos de la noche, no me acuerdo mucho. La noche antes del show me fui a dormir a un hotel a la vuelta del Luna Park. Me acuerdo que bajé al mediodía y ya había mucha gente esperando para entrar. Después ingresé al estadio para verlo y era algo muy frío, estaba vacío porque en aquellas épocas no ponían butacas ni nada. –Después de la separación se fueron a vivir juntos con Charly... –Sí, estuvimos unos meses en el hotel Impala, en Capital. Fue muy raro, nosotros nos separamos y seguimos juntos pero con proyectos separados. Charly estaba armando La Máquina de Hacer Pájaros, y yo Los Desconocidos de Siempre. Nos mostrábamos lo que hacíamos y nos apoyábamos. Imagínate que en ese momento estábamos solteros, entonces comíamos juntos, íbamos al cine. No era fácil decirle adiós a Sui Generis, era como quedar huérfano. Entonces quedamos semihuérfanos porque estaba el hermanito al lado (risas).–Pero en el 2000 se volvieron a juntar... –Eso fue porque se dieron muchas circunstancias para que eso pasara. Nosotros estábamos con ganas de hacer algo y justo de una productora nos llamaron y nos propusieron volver. Los shows estuvieron muy bien pero hoy, mirando a la distancia, hubiera cambiado algunas cosas. Sacamos dos discos, Sinfonía para adolescentes, que me gustó, y Detrás de las paredes, que fue en vivo. Ese, la verdad, no me gustó, tenía muchos arreglos de edición.–¿Lo ves seguido a Charly? –Hablamos muy seguido. Esta semana me invitó a su cumpleaños pero no estaba en Argentina. Igual, con su rehabilitación está complicado verse tanto, pero sí hablamos bastante seguido.–¿Podemos soñar con otra vuelta de Sui Generis? –Hoy Charly se está rehabilitando, es imposible. Cuando salga no sé si querrá volver a tocar en vivo. Está difícil.–¿Cómo ves la música actual? –Después de las muertes de Cerati, Spinetta y Mercedes Sosa es difícil medirlo, son voces muy importantes. Hoy se escucha lo que está hecho con un sello discográfico. El disco se está muriendo culpa de internet. A mí me encanta grabar discos y ahora menos mal que soy independiente. Internet también hace que todo sea más fácil. Pero esa facilidad instantánea hace que los jóvenes quieran el éxito en el momento.



