El anciano indígena aymara fue hallado esta semana en la comunidad Frasquía, en las faldas del nevado Illampu, situado a 200 kilómetros al noroeste de La Paz.
Los familiares de Carmelo Flores relataron a los periodistas que vive en el altiplano paceño y se alimenta de quinua, papa, oca, carne de llama, zorrino y coca, y bebe agua cristalina del Illampu.
Flores habla aymara, lengua ancestral del occidente de Bolivia y confesó que está enfermo y sordo. Aun así continúa con sus tareas de agricultor. El anciano aymara habita a 4.000 metros de altitud en una pequeña choza con techo de paja y es cuidado por uno de sus 14 nietos.
Flores tiene cuatro hijos, 19 nietos y 39 bisnietos. Hace diez años quedó viudo. También combatió en la llamada "Guerra del Chaco" que enfrentó a Bolivia con Paraguay de 1932 a 1935.
La Gobernación de La Paz tramita ante la organización Guinness Records que Carmelo Flores, con 123 años, sea reconocido como el hombre más longevo del mundo.
Fuente: ElMundo.es


