PARÍS, 22 marzo (AFP-NA) - Los franceses confirmaron el domingo su voto sanción contra la derecha
gobernante del presidente Nicolas Sarkozy en la segunda vuelta de las elecciones regionales, última
consulta en las urnas antes de los comicios presidenciales de 2012.
La izquierda -y sus aliados ecologistas- continuará dirigiendo la mayoría de las regiones
francesas, luego de imponerse a nivel nacional con 53,85 por ciento de los sufragios contra el
35,53 que obtuvo el partido presidencial Unión para un Movimiento Popular (UMP) y sus aliados,
según un recuento de la AFP en base a los datos del ministerio del Interior.
Tras estas elecciones, la última convocatoria a las urnas antes de las presidenciales de
2012, Sarkozy debería proceder a una remodelación ministerial.
El primer ministro, François Fillon, anunció que se presentaría el lunes por la mañana al
Palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa, para evocar el comicio con el presidente.
"El resultado de esta noche (del domingo) confirma el éxito de las listas de izquierda. No
supimos convencer. Esto constituye una decepción para la mayoría. Asumo mi parte de responsabilidad
y desde mañana lo hablaré con el presidente", dijo Fillon, cuyo gobierno contaba 20 ministros
candidatos en estas elecciones.
La abstención, que alcanzó el 48,8 por ciento, fue inferior a la registrada en la primera
vuelta del pasado domingo (53,6). El aumento de la participación permitió a la derecha evitar un
desastre total.
El Frente Nacional (FN, extrema derecha) obtuvo a nivel nacional el 9,26 por ciento de los
votos que le permiten buen número de diputados provinciales. En el norte del país, la
formación obtuvo el 22 de los sufragios mientras que en el bastión de su líder Jean-Marie Le
Pen, Provenza-Alpes-Costa-Azul, la cifra podría ser superior.
Le Pen se congratuló de una "victoria merecida frente a dos coaliciones que no lograron
impedir que un francés de cada dos se abstuviera".
Los resultados confirmaron el voto sanción contra Sarkozy, en el ecuador de su mandato con su
más baja tasa de popularidad, pero la UMP salvó el honor al conservar Alsacia, su bastión en el
este de Francia y ganar La Reunión (una de las cuatro regiones de ultramar).
No obstante con su triunfo en Córcega, la otra región en juego, la oposición de izquierda
controlará 21 de las 22 regiones en Francia metropolitana.
"Recibimos estos resultados con responsabilidad", sostuvo Martine Aubry, primera secretaria
del PS, que pidió al gobierno "que escuche el mensaje" de los electores que "sancionaron con su
voto una política injusta".
El alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoe, consideró que estos resultados son un
mensaje "sumamente negativo para la mayoría" (en el poder). "Le pido al gobierno que corrija su
política", sostuvo Delanoe.
Quien estaba radiante era la ex candidata a la presidencia francesa en 2007, la socialista
Segolene Royal, que en su región de Poitou Charente (centro) obtuvo más del 60 por ciento de los
votos, lo que seguramente le permitirá mantener viva su esperanza de ser candidata al Elíseo en
2012.
Afirmó que estos resultados "mostraron el papel de trampolín de las regiones contra la
ineficacia" y se comprometió a "hacer todo para transferir esta esperanza en acción".
Más de 43,5 millones de electores estaban habilitados para elegir el domingo a 1.839
diputados provinciales para un mandato de cuatro años. Las regiones francesas tienen poder de
decisión entemas de transporte y de educación, entre otros sectores.



