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Un joven programador de Nueva York sacó a un indigente de la calle, aplicando el principio de Confucio: le ofreció 100 dólares o una notebook usada y 3 libros de programación de Java. El joven sin techo eligió la segunda.

Otra conmovedora historia: de desamparado a programador sin escalas

Por UNO

Patrick McConlogue es un joven programador que vive y trabaja en Nueva York. En su camino para ir al trabajo cada mañana se encuentra con Leo, un desamparado que se mueve por los alrededores del río Hudson. Pero Patrick pronto entiende que no se trata de un indigente como los demás, sino que él parece sobrio, bien cuidado y deportista, como dejó constancia en su blog.

Este era por tanto el candidato ideal para su "experimento". Una mañana del pasado mes de agosto, Patrick McConlogue decidió pararse delante de Leo para hacerle dos propuestas: "O vuelvo a pasar mañana por la mañana y te doy 100 dólares o te traigo tres libros de programación en Java, una notebook usada y durante una hora al día te enseño cómo funciona el lenguaje de programación". Leo eligió la segunda opción.

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Fiel al principio de Confucio "No le des peces, enséñale a pescar", Patrick empezó a impartir lecciones de Java al joven que vivía en la calle, que no tenía ninguna noción de informática previa. "Con 100 dólares puedo vivir durante cuatro días o quizás una semana, nada más", contó Leo en una entrevista al portal Business Insider.

Una aplicación en cuatro semanasDe este modo, el joven regaló a Leo una Samsung Chromebook 3G, un cargador de baterías de energía solar y tres libros de Javascript, cada uno con un nivel diferente de dificultad. Después de cuatro semanas de trabajo ya casi había desarrollado su primera aplicación sobre el calentamiento global y el cambio climático, aunque por el momento no han querido revelar más detalles.

Mientras tanto, con el pseudónimo de Journeyman, el indigente ya ha creado su propia página en Facebook en la que consiguió tener casi 30.000 seguidores gracias al impacto de su historia en la red.

Sin embargo, lo que para muchos usurios de internet se convirtió en una hazaña conmovedora podría tratarse, según algunos blogueros americanos y sitios de tecnología, es una campaña de marketing viral o de publicidad del propio McConlogue.

El sitio en facebook

Fuente: ABC.es

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