El ferry MV Saint Thomas Aquinas se hundió este viernes a los pocos minutos de chocar con el carguero MV Sulpicio Express a un kilómetro de distancia de la costa de la provincia de Cebú.
Más de 600 personas fueron rescatadas. Pero las víctimas fatales ya ascienden a 40 y hay unos 170 desaparecidos.
Filipinas tiene un registro muy pobre en materia de seguridad marítima y decenas de personas mueren en accidentes de este tipo cada año, la mayoría en naufragios causados por el mal tiempo, el incumplimiento de las normas de seguridad, el defectuoso mantenimiento o la sobrecarga de las embarcaciones.
Fuente: El Universal


