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Hay alrededor de 230 personas desaparecidas. "Parece un cementerio, los siguen trayendo", declaró la alcaldesa de Lampedusa.

Más de 110 inmigrantes murieron en un naufragio de un barco en Italia

Por UNO

Más de 100 personas murieron y unas 230 estaban desaparecidas el jueves luego de que una embarcación con inmigrantes africanos se incendió y se hundió frente a las costas de la isla de Lampedusa, en el sur de Italia.

El desastre se produjo cuando el motor de la embarcación dejó de funcionar y la nave comenzó a hundirse, dijo el ministro del Interior italiano, Angelino Alfano. Las personas a bordo quemaron una sábana para llamar la atención de posibles rescatistas, lo que inició el incendio.

"Una vez que el fuego comenzó, hubo preocupación de que el barco naufragara y todos se movieron hacia un lado, haciendo que la embarcación se hundiera", agregó el ministro en conferencia de prensa.

El barco de unos 20 metros de eslora se hundió a aproximadamente 1 kilómetro de la costa.

Los cadáveres rescatados del agua eran colocados en el muelle, mientras aumentaba la tasa de muertos en el que sería uno de los peores desastres en la peligrosa ruta que recorren los inmigrantes que buscan llegar a Europa desde África.

Buzos italianos encontraron unos 20 cuerpos más bajo las aguas cerca de la embarcación hundida, dijo un funcionario de la Guardis Costera, lo que elevaría la cifra total de fallecidos a unos 114.

"Es horrible, parece un cementerio, los siguen trayendo", declaró la alcaldesa de Lampedusa, Giusy Nicolini, a la prensa.

Alfano señaló que tres niños y dos mujeres embarazadas estaban entre las víctimas.

El desastre se produjo apenas cuatro días después de que 13 inmigrantes murieron al naufragar su embarcación en el este de Sicilia.

El presidente italiano, Giorgio Napolitano, manifestó que la Unión Europea (UE) necesitaba tomar medidas para poner fin a "una sucesión de muertes masivas de personas inocentes".

Casi 500 personas murieron o están desaparecidas tras intentar cruzar desde Túnez a Italia el año pasado, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Este año se ha sumado una avalancha de miles de refugiados de la guerra civil en Siria.

El jueves, un pesquero dio la voz de alarma alrededor de las 7:20 de la mañana (0520 GMT) y empezó a rescatar a gente del agua, hasta que llegaron los guardacostas.

Entre 450 y 500 personas, en su mayoría eritreos o somalíes, viajarían a bordo del bote, que provenía de Misrata en Libia, dijo Alfano.

"Si hubieran podido usar un teléfono, podrían haberse salvado", añadió el ministro.

Tragedia sin fin

La búsqueda de sobrevivientes y víctimas continuaba en un radio de 4 millas náuticas, en aguas de unos 30 a 45 metros de profundidad. Los rescatistas planeaban ampliar el radio más adelante en la jornada, ante la posibilidad de que los cuerpos hayan sido arrastrados por la marea.

El alto comisionado de la ONU para los refugiados, Antonio Guterres, elogió los esfuerzos de rescate, pero añadió: "Estoy conmocionado por el fenómeno creciente de los inmigrantes y la gente que huye de conflictos o de persecuciones y muere en el mar".

Miles de inmigrantes africanos desesperados llegan cada año a Italia hacinados en frágiles embarcaciones, y muchos arriban a Lampedusa, una isla minúscula a solo 113 kilómetros de la costa de Túnez.

El Papa Francisco, que viajó a Lampedusa en julio en su primera visita fuera de Roma para atraer la atención sobre el fenómeno, dijo que sentía "mucha pena" por las "víctimas del último trágico naufragio de hoy en Lampedusa".

"La palabra que viene a mi mente es 'vergüenza', dijo Francisco en declaraciones espontáneas luego de brindar un discurso en el Vaticano. "Unamos nuestras fuerzas para que este tipo de tragedias nunca vuelva a suceder", agregó.

El aluvión de inmigrantes es un problema humanitario y político para Italia. Unos 13.200 llegaron a Italia y otros 1.800 a Malta en 2012 por vía marítima, según ACNUR. Otros miles han arribado este año.

Tras calificar las muertes de inmigrantes como una "tragedia sin fin", la ministra de Asuntos Exteriores de Italia, Emma Bonino, dijo: "La operación de rescate comenzó inmediatamente, pero se está haciendo más difícil porque está empezando a hacer más frío, no saben nadar, no saben dónde ir".

Los inmigrantes que llegan a Italia tienen permitido pedir asilo. Si bien a muchos de ellos se les ordena salir del país, con frecuencia terminan quedándose como inmigrantes ilegales tanto en Italia como en otros estados de la UE.

Roma ha presionado a la UE para que brinde más ayuda para enfrentar esta crisis, que según manifiesta preocupa a todo el bloque.

"Este no es un drama italiano, es un drama europeo", dijo Alfano. "Lampedusa tiene que ser considerada una frontera de Europa, no una frontera de Italia", declaró.

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