El Premio Nobel de Literatura 2010, un hombre de derecha, sorprendió con su postura. Cree que despenalizar el uso de la marihuana ayudará a combatir a los traficantes

Mario Vargas Llosa se mostró a favor de legalizar las drogas para erradicar el narcotráfico

Por UNO

El laureado escritor Mario Vargas Llosa insistió en la legalización de las drogas para acabar conla violencia que prospera gracias a la prohibición existente.

En su columna publicada en diversos medios del mundo, el Nobel de literatura sostiene que

esta medida podría acabar, también, con las pandillas y grupos que controlan la distribución de

estupefacientes y dejaría ganancias en impuestos a los Estados que implementen esta medida.

"La legalización traerá a los estados unos enormes recursos, en forma de tributos, que si se

emplean en la educación de los jóvenes y la información del público en general sobre los efectos

dañinos para la salud que tiene el consumo de estupefacientes puede tener un resultado

infinitamente más beneficioso y de más largo alcance que una política represiva", asegura Vargas

Llosa en su sorprendente columna.

A los argumentos pragmáticos del Nobel, a favor de la descriminalización de las drogas sus

adversarios suelen responder.

"¿Debemos, pues, rendirnos al delito en casos que la policía es incapaz de atajar al

delincuente, y legitimarlo? ¿Esa debería ser la respuesta, por ejemplo, ante la pedofilia, la

brutalidad doméstica, la violencia de género, fenómenos que, en vez de disminuir, aumentan? ¿Bajar

los brazos y rendirnos, autorizándolas, ya que no ha sido posible eliminarlas?", dice el periodista

colombiano Ernesto Cabrera Tejada.

Finalmente, Vargas Llosa habla de la libertad de las personas. "No veo por qué tendría el

Estado que prohibir que una persona adulta y dueña de su razón decida hacerse daño a sí misma, por

ejemplo, fumando porros, jalando coca, o embutiéndose pastillas de éxtasis si eso le gusta o alivia

su frustración o su desidia. La libertad del individuo no puede significar el derecho de poder

hacer solo cosas buenas y saludables, sino, también, cosas que no lo sean, a condición, claro está,

de que esas cosas no dañen o perjudiquen a los demás. Esa política, que se aplica al consumo de

tabaco y alcohol, debería también regir el consumo de drogas".

Fuente: Infobae.com