Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron este domingo que abandonarán la práctica del secuestro en el país y que pondrán en libertad a los diez militares y policías que siguen en su poder como rehenes.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias pondrán en libertad a los diez militares y policías que siguen en su poder como rehenes.
Las FARC anunciaron que abandonarán los operativos de secuestro en Colombia
Los anuncios aparecen en una declaración pública que el Secretariado del Estado Mayor Central del grupo rebelde divulgó a través de su sitio en internet.
"Anunciamos también que a partir de la fecha proscribimos la práctica de ellas (las retenciones de personas) en nuestra actuación revolucionaria", informaron las FARC, y anotaron que la decisión los obliga a derogar un "ley" rebelde de 2000 sobre su financiación con el secuestro de civiles.
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El fin del secuestro como arma política era una de las peticiones que el colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), encabezado por la excongresista Piedad Córdoba, les había formulado de manera reiterativa a los rebeldes.
Los nombres de los secuestradosLas FARC dijeron que agradecen y aceptan "sin vacilación" que el Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ponga a disposición los medios logísticos para la misión humanitaria de entrega de los rehenes que liberarán.
"Queremos manifestar nuestros sentimientos de admiración para con los familiares de los soldados y policías en nuestro poder", expresó el mando central guerrillero, que pidió a la portavoz de estos, Marleny Orjuela, que "acuda a recibirlos en la fecha acordada" y que no ha sido hecha pública.
Los rehenes son los militares Luis Alfonso Beltrán Franco, Luis Arturo Arcía, Robinson Salcedo Guarín y Luis Alfredo Moreno Chagüeza, y los policías Carlos José Duarte, César Augusto Lasso Monsalve, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, José Libardo Forero y Wilson Rojas Medina.
En la lista de rehenes también aparece Luis Eduardo Peña, subcomisario de la Policía Nacional y de quien se desconoce si sigue con vida.
Son uniformados que fueron secuestrados en asaltos realizados por los rebeldes entre 1998 y 1999, en los años de mayor actividad de las FARC, que se levantó en armas en 1964.
Fuente: BBC Mundo y El Mundo.es