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Un libro de un periodista del Washington Post hace foco sobre los años universitarios del presidente norteamericano y sus amores. En la Casa Blanca temen la utilización política del texto.

Las ex novias de Obama alteran la campaña presidencial para disgusto demócrata

Barack Obama era "fascinante, lleno de encanto, sensual y seductor", pero al mismo tiempo "frío, distante, prudente, siempre controlador", según una ex novia. Así describió Genevieve Cook al actual presidente estadounidense en su diario íntimo, del cual habla David Maraniss en su nuevo libro "Barack Obama. La historia", que saldrá al mercado el mes próximo.

El periodista del Washington Post -en una entrevista publicada por la revista Vanity Fair- explicó que el vínculo con Genevieve fue "la relación más comprometida" mantenida por Obama.

Apenas terminados sus estudios en la Universidad de Columbia, en 1983, el futuro presidente conoció a Cook, por entonces de 24 años, durante una fiesta de Navidad en Nueva York. A partir de allí, entre los dos hubo una intensa relación que duró cerca de dos años, e incluso llegaron a convivir un par de meses.

Ella -una joven blanca- lo amaba e hizo todo por "romper el muro" que lo hacía casi "inalcanzable". A él -contó la joven- le gustaba mucho cocinar, sobre todo sandwich de atún y carne con jengibre. Para su cumpleaños ella le regaló un libro de cocina. A menudo leían juntos los libros y luego los discutían.

Pero de los diarios emergen también los tormentos del joven Barack, en la búsqueda de su identidad, también racial. A un cierto punto -contó Genevieve en el diario- "en esta su búsqueda por intentar resolver la ambivalencia entre blanco y negro, me fue muy claro que eligió ser negro".

De los diarios también surge que Barack en Nueva York tenía un grupo de amigos paquistaníes que después perdió de vista cuando tomaron un camino diferente al de él, aquella de los negocios.

Genevieve, entonces, entendió muy rápidamente que con Barack no podía durar mucho tiempo: "Es ya un adulto a los 22 años!. Me intriga. Pero su color puede engañar. Puede decir palabras dulces y demostrarse abierto para luego regresar imprevistamente a ser frío, reservado".

La joven cuenta que cuando ella dijo amarlo, Barack no respondió "también yo" -como cualquier enamorado- sino "gracias". Y cuando le preguntaba sobre la mujer ideal, Obama describía a una "muy fuerte y determinada, combativa, práctica y con sentido del humor".

Se trataba del retrato de una mujer negra -escribió Maraniss-, visto que Barack ya tenía en mente a Michelle, su actual esposa y primera dama.

En las páginas del libro también se hace mención a Alex McNear.

La relación que el presidente tuvo con McNear fue sobre todo epistolar, que se conocieron en Los Ángeles, en Occidental College, antes de que Obama se fuera a estudiar a Columbia, Nueva York en 1982, cuando el hoy líder del mundo libre tenía tan solo 20 años. Muchas de estas cartas están en el libro de Maraniss y alguna en el artículo de Vanity Fair.

“La soledad que sentía Obama en Nueva York se refleja en muchas de esas cartas a Alex McNear”, se lee en la revista. Ella es una joven que enamoró al hombre que por entonces se hacía llamar Barry. La relación entre Barry-Barack y Alex murió por la distancia cuando el verano de 1982 tocó a su fin.

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