En 1947, dos jóvenes estudiantes de arquitectura trazaron una propuesta fundamental para el origen de Ciudad Universitaria. Teodoro González de León tenía 21 años cuando trabajó junto a Armando Franco en aquel planteamiento inicial.
Injusticia histórica: estudiantes hicieron un diseño arquitectónico monumental hace 67 años, pero sus profesores se llevaron el crédito hasta hoy
Un documento perdido demostró la verdad sobre el origen del campus. Jóvenes estudiantes trazaron el primer boceto del complejo
Durante décadas, una aparente injusticia histórica mantuvo oculto el verdadero aporte de los alumnos. El documento original permaneció extraviado desde la década de 1950.
Un descubrimiento fortuito
La profesora Cristina López Uribe descubrió el material mientras buscaba archivos para una exposición. Iván Alvarado le mencionó un dibujo hallado en una bodega de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Al revisar los planos resguardados en la institución, la docente encontró una firma a lápiz de González de León. Aquella marca confirmó la participación de los alumnos en el esquema inicial del famoso campus.
Aquel boceto sirvió como referencia para el desarrollo posterior del anteproyecto. Mario Pani junto a Enrique del Moral lideraron después la versión definitiva presentada al concurso oficial. La edificación del recinto educativo resultó ser un proceso colectivo de gran magnitud.
Más de 60 profesionales trabajaron allí desde 1949 hasta 1952 para concretar la obra.
El papel localizado en 2014 llegó al Museo de Arte Moderno neoyorquino un año después. Allí, el reconocido arquitecto pudo observar nuevamente su creación juvenil casi siete décadas más tarde, poco antes de fallecer. Su extenso legado incluyó edificios emblemáticos a nivel nacional.


