Una jueza federal falló que Google debe cumplir con las demandas del FBI de entregarle información sobre los usuarios, después de rechazar el argumento de la compañía de que era inconstitucional e innecesaria la práctica del gobierno estadounidense de enviar notificaciones sobre seguridad nacional a las empresas de telecomunicaciones, proveedores de internet, bancos y otros. Los agentes antiterroristas del FBI empezaron a emitir las cartas secretas, que no requieren la aprobación de un juez, después que el Congreso aprobó la Patriot Act tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en suelo estadounidense.
Así lo determinó una jueza federal, que rechazó una demanda del gigante tecnológico sobre la inconstitucionalidad de la medida. Muchos servicios de Google son hábitos cotidianos para millones.