Un grupo de ciberdelincuentes orquestó una elaborada estafa en Brasil para engañar a miles de fieles católicos. Los delincuentes generaron un sacerdote ficticio de 38 años mediante inteligencia artificial. En el video, el supuesto religioso afirmaba haber perdido las extremidades, solicitando donaciones urgentes para comprar unas prótesis.
Las sospechas sobre la estafa
El fraude comenzó a desmoronarse en el municipio de Valinhos, en el estado de San Pablo. Un hombre de 80 años llamado Reginaldo Jesús Flor notó irregularidades en la campaña del supuesto "Padre Mateus" tras ver la publicación en redes sociales.
"Si un sacerdote se encuentra en una situación así, la diócesis sin duda le proporcionará toda la ayuda que necesite", declaró el feligrés a los medios locales.
El periodista Felipe Zangari analizó las imágenes generadas por inteligencia artificial tras ser contactado por la familia del anciano. El especialista encontró fallos evidentes en la sincronización del video.
"La forma en que movía los labios no era normal", explicó Zangari. La operación fraudulenta incluyó a una anciana ficticia llamada Lourdes junto a un monaguillo inventado para darle mayor credibilidad a la historia.
El desvío de los fondos
Los creadores del engaño fijaron un plazo límite de cuatro meses para conseguir el dinero, argumentando una posible atrofia muscular del personaje. Las transferencias solidarias terminaban en una cuenta corporativa radicada en Florianópolis, registrada a nombre de Gestão Solidar Digital LTDA. El sitio web oficial de la colecta fue creado el mismo día del lanzamiento en la plataforma Facebook.
Una investigación posterior descubrió múltiples inconsistencias financieras en la estafa. Los pagos se vinculaban al documento de una jubilada del estado de Goiás, quien ignoraba por completo el uso de sus datos personales. Las empresas involucradas en las transacciones nunca respondieron a los pedidos de explicaciones sobre el dinero recaudado.
En pocas palabras
- Estafa con IA: delincuentes brasileños usaron inteligencia artificial para simular un sacerdote pidiendo donaciones para prótesis.
- Sospechas y análisis: feligreses y un periodista detectaron fallos en la sincronización de labios del video, alertando sobre el fraude.
- Desvío de fondos: el dinero recaudado terminaba en una cuenta corporativa y datos de una jubilada, sin que las empresas respondieran.
